El Real Valladolid sufrió una derrota (2-0) en su visita al Racing Club de Ferrol en un partido que se complicó desde el tercer minuto, cuando fallaron un penalti. A partir de ese momento, los gallegos tomaron el control del juego, marcaron un gol y dominaron el resto del encuentro, que además vio a los visitantes jugar con diez tras la expulsión de Tárrega.

El comienzo parecía prometedor. En el minuto dos, Monchu fue derribado claramente en el área, generando esperanzas, especialmente después de que el VAR confirmara el penalti. Sin embargo, el golpe fue duro. El disparo de Marcos André golpeó el larguero, y a partir de entonces, el Real Valladolid mostró solo destellos durante los más de cien minutos de juego en A Malata en esta jornada 31.

Después del revés del fallo del penalti, llegó pronto el gol de Nico Serrano en el minuto 1-0, aprovechando un balón largo detrás del lateral y definiendo con precisión en el área. Además, en esa acción, Luis Pérez tuvo que retirarse lesionado. Con la ventaja en el marcador, el dominio del balón se acentuó a favor del equipo gallego, aunque los dirigidos por Pezzolano tuvieron dos oportunidades para igualar el marcador.

El segundo tiempo favoreció a los locales, más incisivos y mejor plantados en el campo. El gol en el minuto 62 fue la sentencia, mientras que la expulsión por doble amarilla del defensor blanquivioleta en el minuto 85 acabó de complicar las cosas para el Real Valladolid. A pesar de tener una oportunidad para acortar distancias, el resultado ya no se movió.

Tras esta jornada, el Real Valladolid se encuentra en la séptima posición de la tabla, fuera de los puestos de fase de ascenso. El próximo partido será en casa, en el estadio de Zorrilla, este domingo 24 de marzo, ante la SD Eibar, con Pezzolano en la cuerda floja.