La décima jornada de la Liga de División de Honor vino marcada por el aplazamiento del derbi castellanoleonés que debía enfrentar el domingo en San Amaro a Recoletas Burgos-Universidad de Burgos con SilverStorm El Salvador. Un brote de Covid en la plantilla del conjunto local ha obligado a posponer un esperado duelo regional en el que el Chami, flamante nuevo líder de la competición, se disponía a defender su privilegiada posición en suelo burgalés.

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Mientras que el Barça Rugby recupera sensaciones a costa de un VRAC Quesos Entrepinares (25-32) en caída libre que, una jornada más, continúa sin dar con la tecla de la regularidad en su juego.

No es la temporada del VRAC Quesos Entrepinares y la derrota frente al Barça Rugbi en Pepe Rojo es el reflejo de la mala dinámica que atraviesa el equipo durante los últimos meses. Mejoró la actitud y también el juego, pero se perdió un partido que apuntaba a victoria a minutos de llegar al final. El enésimo error llegó en la última jugada del partido y costó un punto, ya que hasta ese momento el marcador de Pepe Rojo reflejaba un igualado 25-25.

Pero antes de eso pasaron muchas cosas. Pepe Rojo mejoró en ambiente para intentar levantar a un VRAC en horas bajas. El equipo, consciente de que no se podía volver a repetir lo visto frente al Ciencias en La Cartuja, salió enchufado y pronto comenzó a desplegar buenas intenciones ofensivas. Con la misma tónica del presente curso, los ensayos se resistían y los puntos llegaban con el pie, lo cual obligaba a evitar errores defensivos para que un trabajadísimo Barça no obtuviera un colchón que complicase el duelo. De hecho, el encuentro arrancó con un castigo pasado por Nathan de Thierry (3-0), pero los barceloneses respondieron con una marca de Felipe Alegría que transformó el poco falible Bautista Guemes (3-7).

No se vino abajo el VRAC, que mantuvo una voluntad atacante que no se tradujo en ensayos pero sí en puntos. Otros tres puntapiés de Nathan de Thierry, que sabían a poco, situaban el 12-7, pero el Barça volvía a ensayar y minimizaba los méritos del Quesos, que necesitaba multiplicar su puntaje si quería tener opciones de victoria. Antes del descanso, Felipe Alegría repetía, en esta ocasión por el flanco derecho, y Guemes transformaba en el ensayo (12-14) y un castigo (12-17) que dejaban preocupación al descanso.

El discreto final de primera parte del VRAC tendría continuidad tras la reanudación. El equipo no reaccionaba y el Barcelona estaba cerca de un tercer ensayo, pero se conformó con un drop que le otorgó la mayor ventaja de la fría pero soleada mañana en Pepe Rojo (12-20). Fue un arreón de Alejandro Alonso cuando peor pintaban las cosas lo que marcó el punto de inflexión en el partido. El canterano arrancó a la carrera encontrando el hueco y nadie le pudo parar. Javi López lo pasó y los aficionados queseros empezaron a creer en la victoria (19-20).

El Entrepinares se encontraba en el mejor momento del partido, pero nuevamente no lo convertía en puntos que supusiesen una ventaja suficientemente abultada como para tener tranquilidad en el tramo final. Dos nuevos castigos de Nathan de Thierry (25-20) dejaban al Barça a un ensayo, y a cinco minutos del final fue Xavier Cebrián el que tras un maul mal defendido por los locales puso las tablas. Sin transformación, se entraba en el último minuto con un empate que no terminaba de satisfacer a un Quesos ansioso por ganar. Y precisamente esa ansiedad, sumada al nerviosismo, derivó en una mala gestión del último ataque regalando el oval a un Barça que, con una contra letal, encontró en la velocidad de Pedro Cané una victoria que mete en problemas a un VRAC obligado a apagar el fuego el próximo sábado frente a Gernika, de nuevo en Pepe Rojo.