El Cid en su cancha

Castilla y León tendrá sólo un equipo en División de Honor de baloncesto en silla de ruedas, será el BSR Valladolid, tras el descenso de El Cid de Burgos después de una mala temporada.

El Cid de Burgos vuelve a la Primera División tras un fin de semana aciago en el que no pudo conseguir el objetivo de, al menos, una victoria que le permitiera evitar la última plaza de la clasificación. Pero ni el sábado en Burgos frente a Gran Canaria, ni el domingo en Vitoria frente a Fundación Vital Zuzenak se obtuvo el objetivo deseado y se consumó el descenso.

El sábado el equipo visitante llegó a Burgos muy concentrado y se hizo con el mando del partido desde el primer cuarto. Los burgaleses aguantaron los primeros cinco minutos, 8 a 10, pero un 0 a 6 supuso el primer distanciamiento serio para el Gran Canaria. Burgos se vio por primera vez con una diferencia en contra de más de diez puntos en el minuto doce, 16 a 27, y aunque los visitantes llegaron a subir su ventaja a trece puntos, 18 a 31, el partido entró en un periodo de intercambio de canastas que llevó hasta el 25 a 35 del descanso.

En la reanudación las líneas argumentales no cambiaban en exceso, y la diferencia seguía estabilizada en esos diez puntos en el ecuador del tercer cuarto, 33 a 43 tras canasta de Twigh, pero en ese momento llegaron los mejores momentos burgaleses. La defensa de los de Rodrigo Escudero se situó mejor en la pista, consiguiendo dificultar mejor el movimiento de balón de su rival, pero sobre todo, los locales se encontraron más a gusto en ataque y con una circulación de balón más fluida. A pesar de eso, 44 a 49 es lo más cerca que logró situarse el Burgos. La reacción visitante no se hizo esperar, y con un 0 a 8 anuló toda resistencia y dejó el partido encarrilado. El 55 a 68 final dejaba a los burgaleses a expensas de vencer en Vitoria para no descender.

Pero esto no se produjo el domingo, ya que el El Cid no fue capaz de hacerse con la victoria. Tras la canasta inicial de Macek, los locales se hacían con el mando, con una presión a toda la pista que dificultaba enormemente el ataque burgalés. Una canasta del local Pérez ponía un preocupante 13 a 6 en el marcador. Incluso, un momento más tarde, un tiro de Viso suponía el 15 a 8, pero en los últimos momentos del primer cuarto un dos más uno de Macek y un lejano triple sobre la bocina de Fryer permitían a los burgaleses meterse en partido. Dos canastas de inicio en el siguiente cuarto de Abdoul volvían a poner a los burgaleses por delante, El partido entró en su tramo más igualado, y el tiro exterior de Viso contrarrestaba las canastas de un inspirado Macek. Tras el 27 a 24 del minuto catorce, los burgaleses volvieron a la carga y pudieron ponerse por encima con su máxima ventaja, 27 a 30 con canasta de Macek. El envite seguía sumamente igualado con intercambios en el mando del marcador, hasta que un último parcial local de 7 a 0 les hizo llegar al descanso venciendo 38 a 32.

Y ese parcial se amplió todavía más con un triple de Leep en la primera jugada de la reanudación. Los locales empezaban a distanciarse seriamente, 45 a 34 en el minuto veinticuatro, y los burgaleses no encontraban el modo de recortar esa distancia, muy mermados en su defensa por la acumulación de faltas personales. Con 53 a 42 a falta de tres minutos para el final del tercer cuarto, los mejores minutos de Arredondo sirvieron para que se entrara en el último cuarto 55 a 49 y con los burgaleses mucho más animados. Macek y Arredondo siguieron liderando el ataque de visitante, y las opciones de Servigest se iban incrementando a medida que se acercaba en el marcador, 59 a 57 a falta de siete minutos. Poco después llegó una de las jugadas claves del partido, ya que la quinta personal de Abdoul dejaba a los visitantes sin la intimidación en la zona que echaron enormemente en falta en los minutos decisivos. Los locales volvieron a estabilizar su ventaja en torno a los seis puntos a medida que se acercaba el final, 71 a 65 al entrar en el minuto treinta y ocho. A pesar de eso y de las nuevas pérdidas de jugadores por faltas personales, Fryer y Siaurusaitis también fueron eliminados, los burgaleses siguieron batallando y metieron el miedo en el cuerpo a la afición local cuando, tras un dos más uno conseguido por Alvaro consiguieron situarse 71 a 68 a falta de solo veintitrés segundos. No pudieron conseguir acercarse más, y un tiro libre de Viso certificó la victoria alavesa y su permanencia en la División de Honor, al mismo tiempo que el descenso burgalés.

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Por su parte el BSR Valladolid despidió con derrota la temporada (47-73), al acumular numerosos fallos y mostrar demasiada precipitación en el juego ofensivo, a lo que se añadió una floja defensa que, ante un rival de la talla del Ilunion se paga caro, ya que los madrileños no perdonaron tanto error y tantas pérdidas locales, y sentenciaron antes del descanso.

Y eso que parecía que, sin tensión, el conjunto morado podría jugar con más seguridad. Pero nada más lejos de la realidad puesto que, ya al principio, los vallisoletanos se mostraron imprecisos y poco consistentes en su área. Latham y Warburton, expertos en aprovechar las debilidades del contrario para ametrallar con sus lanzamientos, se hicieron dueños y señores de la pista, para establecer una renta de veinte puntos, al término de los dos primeros cuartos (21-41).

Poco había que hacer con esa destacada ventaja de Ilunion, pero el BSR Valladolid trató de recortar diferencias de la mano del luchador Maxi Ruggeri y de Adrián Pérez, si bien falló más de lo habitual, junto a Van Brunschot, quien tampoco fue capaz de hacer valer su poderío físico, al acumular también muchos errores, fruto de la precipitación. Por eso, aunque en el tercer cuarto empataron el parcial (12-12), no era suficiente para meter miedo a los de Miguel Vaquero.

También resultaba lógica cierta relajación de Ilunion, ante su evidente superioridad, y más sin que hubiera nada en juego, que no supo aprovechar el cuadro local. De ahí que se llegara al final con 26 puntos de renta para los madrileños, quizá un castigo excesivo para un partido en el que los locales tuvieron momentos de buen juego. El Valladolid acaba clasificado en octava posición con un balance de 7 victorias y 15 derrotas.

Sirvió, además, este encuentro, para despedir a Peleg Salzman y Álvaro Lahoz, a los que se ha comunicado ya que no seguirán la próxima campaña en Valladolid y para homenajear a los paralímpicos castellanoleoneses Marta Fernández y Luis Huerta.