El proyecto del Burgos Promesas echó a rodar en un exigente encuentro ante uno de los aspirantes a estar en la zona alta de la tabla, Numancia B. Los naranjas jugaron una buena primera parte donde se adelantaban en el marcador, numantinos reaccionaron y conseguían el empate a los cinco minutos de la reanudación. El equipo de “Castañares” sueña con llegar a la fase de ascenso. Este sábado día 31, a las 18:30, reciben al gran favorito al ascenso de la categoría, el Zamora CF. Sin duda un partido para que el equipo naranja mida sus verdaderas posibilidades en la categoría.
David Movilla
David Movilla hace repaso del que será su siguiente rival. Un Burgos Promesas que ha evolucionado significativamente gracias a la incorporación de nuevos refuerzos: «han realizado un buen número de fichajes, prácticamente media plantilla y por la calidad y el potencial de los mismos, es un equipo que manteniendo una idea similar a la temporada pasada, la tiene mucho más optimizada porque tiene mejores recursos individuales y eso le está haciendo crecer en lo colectivo».
Buena muestra de su mejora se percibió en el primer encuentro liguero en Soria. Ante el Numancia B, el equipo burgalés empató un encuentro que en palabras del técnico rojiblanco «mereció ganar en un campo en el que el año pasado no ganó nadie y ante un rival con un potencial importante. A medida que iban pasando los minutos iban creciendo en el juego y la verdad es que nos va a exigir muchísimo en lo táctico tanto a nivel individual, como en lo colectivo. Me recordó a algún partido que vivimos la pasada temporada».
El conjunto burgalés en plena construcción aún se encuentra en período de adaptación y sobre si prefiere enfrentarse antes o después en la liga, Movilla habló de respeto al rival: «este tipo de partidos me gustan más al principio de la temporada. Nosotros tampoco estamos en plenitud, el equipo aún tiene que crecer mucho. El Burgos Promesas es un equipo que me recuerda al Haro en cuanto a su idea de juego, la capacidad de sus futbolistas, tiene grandes registros y maneja bien las situaciones de juego directo. Es capaz de llevar el balón a tres cuartos, lo lleva cerca de tu portería y ahí tienen recursos para crear juego, ser muy verticales, generar ocasiones muy rápidas y además manejan muy bien las transiciones, tanto ofensivas como defensiva. Su gran organización dificulta sobre manera la labor creativa del contrario y es un equipo tremendamente incómodo que mantiene del año anterior la capacidad de llevar el ritmo del partido como a ellos les interesa».
En rueda de prensa el míster valoró también la incorporación de Ignacio Anzola y su aportación a la plantilla, un futbolista «en período de adaptación tanto a nuestra cultura, como al juego, a los compañeros. Tampoco hay prisa porque a nivel de papeles aún no está disponible pero estamos en esa fase de que él nos conozca y que nosotros le conozcamos con mayor detalle. Lo que nos puede aportar es una variante más a esa línea defensiva en el centro o en el lateral, para jugar defensa de tres. Nos permitirá ampliar recursos, que otros jugadores puedan jugar en otras posiciones y aumentar la competencia interna. Eso posibilita que el rendimiento en cada entrenamiento sea elevado y eso se traduce en los partidos».
Sin confianzas
Lejos de confianzas y de creer al equipo superior por el buen buen inicio liguero ante la Segoviana, Movilla se mostró firme y lanzó un mensaje: «Que nadie se confunda. Siempre he sentido el respaldo de la afición en todos los campos y es de agradecer, pero espero que no nos confunda haber ganado 3-0 a la Segoviana. Lo digo con respeto, pero aquí se pasa de la euforia al drama en un día. Aquí tenemos que tener los pies en el suelo porque no hemos hecho nada. El otro día tuvimos el acierto de sacar el partido adelante y nos queda una liga muy larga de 42 jornadas. Es simplemente una expectativa que se crea, pero que nadie piense que hemos hecho nada porque este sábado nos medimos a un equipo que jugará por el play off y será una liga más complicada, a priori, que la que tuvimos el año pasado».