Foto: Real Oviedo

El Burgos CF cosechó un punto en su visita al Real Oviedo tras empatar a cero (0-0) en un encuentro marcado por la expulsión por roja directa de Aldasoro en el minuto 23 tras la intervención del VAR. Pese a disputar más de una hora de partido con superioridad numérica, el conjunto de Sergio Francisco volvió a dejar una imagen gris sobre el césped y se vio superado en varias fases por el bloque de Julián Calero, que dispuso de las ocasiones más claras de gol, incluido un disparo al palo de Pablo Sáenz y las intervenciones decisivas del guardameta Cantero.

La nota positiva para los blanquinegros fue dejar la portería a cero por primera vez en lo que va de curso, resistiendo los embates de un conjunto asturiano que se mostró más incisivo a pesar de la inferioridad. Tras el choque, el preparador local Julián Calero valoró el esfuerzo de sus futbolistas al no dejar notar la desventaja sobre el campo, lamentando la falta de acierto en el área rival y calificando de imprevistas las decisiones arbitrales tras el uso de la tecnología.

El desenlace del choque deja sensaciones contrapuestas en el vestuario burgalés, que no logró traducir el dominio de la posesión en ocasiones claras de gol ante un rival replegado con orden que generó peligro constante a través de rápidos contragolpes.

Con este resultado, la expedición blanquinegra regresa a la capital burgalesa centrada en corregir sus carencias ofensivas antes de afrontar su próximo compromiso liguero, este viernes ante el colista Ceuta, con el objetivo prioritario de lograr una victoria.