Foto: RCD Mallorca

El Burgos CF ha finalizado la mejor temporada de su historia en Segunda División. Una meritoria novena posición, a 5 puntos de los puestos de fase de ascenso. Ahora, el equipo de capital argentino, busca ampliar su límite salarial a 7 u 8 millones de euros, para poder confeccionar una plantilla competitiva. El último límite, del club blanquinegro se fijó en el pasado invierno en 5,5 millones de euros.

El primer paso para incrementar ese montante será la anunciada ampliación de capital, que según el Presidente, Marcelo Figoli, ascenderá a cuatro millones de euros. Esa inversión del máximo accionista se hace imprescindible, no sólo para aumentar el límite salarial, si no también para cuadrar las cuentas de la entidad, que al final del ejercicio del año pasado, acabó con unas pérdidas de 1.600.000 euros. A falta de conocer las cifras del actual, las cuentas podrían también ser negativas.

Con un límite fijado entre 7 u 8 millones, el Burgos CF pasaría a estar en la media presupuestaria de los clubes de segunda, no como los últimos datos que le han situado en la parte baja. Lo habitual es que el primer límite salarial de la temporada se fije en septiembre, y el segundo en febrero.

El límite salarial en LaLiga, tanto para equipos de Primera como de Segunda división, es una herramienta crucial en el ámbito económico que puede tener un gran impacto en el desempeño deportivo. Su principal objetivo es controlar el gasto y evitar que los equipos acumulen deudas excesivas. El baremo representa la cantidad máxima que cada equipo puede gastar en su plantilla. Se calcula de manera bastante simple, restando los ingresos de los gastos no relacionados con el deporte (como alquiler de oficinas, gastos del estadio, salarios de personal no deportivo, servicios como luz e internet, entre otros). Además, se considera el pago de deudas pendientes.