El club de baloncesto en silla de ruedas, Burgos BSR, ha decidido apartarse del baloncesto profesional, renunciando a su plaza en la División de Honor, por lo que no participará en el partido de promoción previsto para este sábado contra el BSR Puertollano.

Durante muchos años, la filosofía de Burgos BSR ha sido la de promover un club que ofreciera a las personas con discapacidad física en la sociedad burgalesa una opción para la práctica del deporte. Gracias a un excelente grupo de jugadores locales, el club ha logrado notables éxitos deportivos, alcanzando una gran notoriedad a nivel nacional, peleando por ascensos y compitiendo durante varios años en la máxima categoría.

Sin embargo, el paso del tiempo ha llevado al club a una situación en la que es inviable continuar con su modelo tradicional. Actualmente, el grupo de jugadores locales es muy reducido y el futuro del club dependía de formar plantillas con prácticamente el cien por cien de jugadores externos, lo que se aleja de su forma de actuar y filosofía original.

Por ello, Burgos BSR ha decidido retirarse del baloncesto profesional. A partir de ahora, el club se enfocará en su entorno cercano, sin renunciar a objetivos competitivos, pero buscando trabajar con los recursos locales disponibles. La entidad burgalesa ya está trabajando en este nuevo proyecto y se compromete a informar sobre nuevas decisiones a medida que se tomen.