Dani López, Nuno Bico y Jetse Bol terminaron en el pelotón principal, en una jornada marcada por la lluvia, el fuerte ritmo y un circuito final exigente.

Tan solo salvar el día de hoy ya era todo un reto. Bajo un aguacero constante, los corredores sortearon los 184 kilómetros de etapa y sus respectivas dificultades. Ya en Knokke-Heist, donde se dieron tres vueltas a un recorrido por los alrededores y se pasó por la línea de meta, se apretaron las diferencias y se preparó una llegada masiva que finalmente rompió Jan-Willem Van Schip, procedente de la escapada del día.

No pudo llegar en el grupo Manolo Peñalver, que pese a rodar con muy buenas sensaciones tuvo un enganchón en la última vuelta y rompió una de sus ruedas. Fue imposible para él reintegrarse y tuvo que conformarse con terminar y pensar en las etapas que quedan por disputar. El que quedó fuera de carrera fue Matt Gibson, aquejado de molestias digestivas y retirado por la organización en el circuito.

Manolo Peñalver

Ha sido una carrera muy dura por la lluvia. Pero al final, una avería ha dejado fuera de la pelea a Peñalver. Por su parte, Dani había hecho un gran trabajo de desgaste para colocar a su compañero, por lo que cuando ha tenido que ser en primera persona el que afrontara el esprint no ha llegado con las fuerzas necesarias. Esperemos que mañana nos sonría un poco más la carrera».

Segunda etapa

Este jueves los ciclistas afrontarán la segunda etapa entre Knokke-Heist y Zottegem. Una jornada de 180 kilómetros que en su parte final presenta un circuito con hasta siete subidas puntuables y ocho tramos de pavé. Pequeñas cotas y carreteras estrechas adoquinadas, en las que el pelotón tenderá a romperse y pueden producirse las primeras diferencias.