La Vuelta a la Comunidad Valenciana puso el broche a una nueva edición con el clásico final frente al Ayuntamiento de Valencia. El viento de inicio y la brevedad de la etapa auguraban un final complicado en el circuito interurbano que se saldó con una caída en el kilómetro final. Tanto Peñalver como Ezquerra se vieron inmersos en la montonera sufriendo golpes en codo y hombro, y mano respectivamente. Ambos se someterán en los próximos días a las pruebas médicas pertinentes para descartar lesiones de mayor gravedad.

Premio de montaña

La nota positiva la puso el abulense Diego Rubio quien se adjudicó el maillot de la montaña acumulando tres jornadas consecutivas en fuga. “Sabía que estaba bien, pero siendo la primera competición siempre tienes dudas. No era el objetivo de partida luchar por la montaña, pero viéndonos delante tanto yo como el equipo hemos peleado”

Balance

Terminaba así una prueba en la que cinco corredores además del director Santi Barranco debutaban con el equipo. Un debut todavía más especial para Sureda quien se estrenaba además como ciclista profesional: “Esperaba un poco más a nivel particular. Es verdad que ha sido una carrera con mucho nivel y era la primera del año, pero siempre te esperas un poco más”. La labor de los siete fue también fundamental para la consecución de la montaña: “Desde el primer día ha habido un grupo muy bueno fuera de carrera y eso se ha notado en competición”, explicaba el balear.

Próxima competición

Su próxima cita será la clásica de Almería (17 de febrero) que afrontará “con el mismo cometido que esta carrera: apoyar al equipo e ir sumando experiencia”: Antes, la escuadra burgalesa acudirá a la Vuelta Murcia (15 y 16 de febrero) que suma este año como novedad dos día de competición.