El BSR Valladolid regresa esta semana a la competición internacional para disputar la fase previa de la Eurocup 1, un derecho obtenido tras su destacada actuación el pasado año en Murcia. El conjunto vallisoletano se desplazará a Francia del 6 al 8 de febrero con la ambición de liderar su grupo y obtener el billete directo para la fase final que se celebrará en Sassari, Italia. Para alcanzar este objetivo, los pupilos de José Antonio de Castro deberán mostrar su mejor versión competitiva ante rivales de gran potencial procedentes de Austria Alemania, además de los anfitriones galos, en un torneo que representa el segundo escalafón de importancia en el baloncesto en silla de ruedas europeo tras la Champions.

La expedición morada afronta este reto con la plantilla al completo y un nivel físico óptimo, reforzado por la reciente victoria en la Superliga ante el Gran Canaria. El capitán Joaquín Robles ha destacado la madurez de un grupo que busca resarcirse de errores pasados derivados de la inexperiencia, mientras que el técnico ha subrayado la importancia estratégica de evitar la tercera plaza para sortear los perjuicios económicos de un posible desplazamiento a Estambul. El equipo confía en la rápida adaptación de su fichaje invernal, Simon Brown, y en el aprendizaje adquirido en la exigente liga española para contrarrestar el poderío de escuadras con presupuestos elevados.

Más allá del compromiso europeo, el club ya conoce su destino en la próxima Copa del Rey, que se disputará en Móstoles a finales de febrero. El sorteo ha deparado un exigente cruce inicial contra el Econy Gran Canaria, una oportunidad para que el BSR Valladolid se tome la revancha tras la ajustada derrota liguera sufrida ante los insulares. Con el apoyo de las instituciones y patrocinadores, el equipo vallisoletano busca consolidar su prestigio continental y mantener su presencia regular en las fases finales.