El Aula Valladolid se despide de la Copa de la Reina tras caer ante el Super Amara Bera Bera, el gran favorito (37-24), que sin embargo cayó en semifinales. Las vallisoletanas trataron de aguantar el ritmo marcado por las locales, pero los últimos cinco minutos de la primera mitad dejaron claro que no iban a poder. En una sucesión de pérdidas de balón de las vallisoletanas y goles al contraataque del Super Amara Bera Bera, el encuentro murió a pesar del esfuerzo de la defensa vallisoletana por mantenerlo vivo.

El partido empezó con un intercambio de golpes que dejó sin respiración la gran plaza de toros de Illumbe, convertida para esta Copa de la Reina en un gran pabellón. El Aula Valladolid no concedía ni un minuto de respiro, jugando tan rápido en estático como al contraataque. El Super Amara Bera Bera respondía con una primera línea dispuesta a bombardear con lanzamientos desde más allá de los siete metros. Hacían la goma las vallisoletanas con diferencias nunca mayores de dos goles que siempre conseguía enjuaga. El equipo blanquiazul aprovechó una doble superioridad casi consecutiva para mantenerse en el partido y llega al ecuador de la primera mitad tres goles por debajo en el marcador (11-8).

La intensidad defensiva iba en aumento con el paso de los minutos y ahí se encontró más cómodo el equipo local, que estiró la diferencia hasta los cuatro goles cuando restaban de diez minutos para el final de la primera parte (13-9). Esa renta obligó a Miguel Ángel Peñas a pedir un tiempo muerto para pulir los errores defensivos que estaban lastrando al equipo vallisoletano y tratar de mejorar la circulación en ataque, más lenta en estos últimos minutos de la primera mitad.

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Las pérdidas empezaban a lastrar al Aula, que permitía una y otra vez los contraataques de Super Amara Bera Bera. Y los últimos cinco minutos de la primera parte fueron decisivos para el devenir del encuentro, ya que los errores blanquiazules dieron alas a un equipo local que estuvo muy acertado a lo largo de todo el partido, sin apenas errores en el lanzamiento. En el ecuador del partido, el resultado era claramente favorable para el Super Amara Bera Bera (22-14).

El Aula Valladolid había intentado sobrevivir en un toma y daca y había sucumbido ante el potente gancho del equipo donostiarra. Aún quedaba la segunda parte, pero levantar ocho goles ante un equipo donostiarra que tenía esta Copa entre ceja y ceja, se antojaba realmente difícil.

No es el Valladolid un equipo que se caracterice por rendirse y las de Miguel Ángel Peñas salieron en la segunda mitad dispuestas a dejarse el último aliento sobre la pista. Apretaron en defensa para negar el gol a las locales hasta el minuto 35, cuando Eli Cesáreo rompió el parcial de 0-2 que había conseguido imponer el Aula Valladolid. Pero las cuatro paradas en menos de siete minutos de Lulu Guerra y la buena actitud defensiva de las vallisoletanas no fue suficiente para frenar a las donostiarras. El problema es que las vallisoletanas habían perdido la frescura que habían tenido durante los primeros minutos, cuando Elba Álvarez, Inoa Lucio y Amaia G. de Garibay hicieron soñar a los aficionados vallisoletanos.

El paso de los minutos de esta segunda mitad hizo que la ventaja del Super Amara Bera Bera aumentara hasta los diez goles (27-17, min 40). Con todo, las vallisoletanas no se rindieron, siguieron trabajando aunque ya era imposible levantar el marcador.

Finalmente el Málaga Costa del Sol repitió triunfo dos años después en la Copa de la Reina de balonmano, el segundo que consigu. El equipo malagueño derrotó en la final al Mecalia Atlético Guardés (33-26), que había dado la campanada eliminando en semifinales al favorito y equipo local (24-20).