El Caja Rural Aula Valladolid consiguió el objetivo que se había marcado. Logró cerrar este 2021 con una victoria y se mantiene bien aferrado a los puestos altos de la clasificación. Las vallisoletanos se impusieron al Balonmano Porriño (34-26) en un partido que dominaron casi desde el comienzo y que demuestra que han alcanzado un gran nivel cuando se acerca el ecuador de la Liga Guerreras Iberdrola.

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El choque empezó, como se esperaba, muy igualado. Cada equipo exhibía sus armas y la defensa visitantes y la rapidez del ataque local se veían las caras frente a frente. La primera línea vallisoletana adquiría protagonismo, con Lorena Téllez y Elena Cuadrado como baluartes del ataque y con Amaia G. De Garibay cerrando el ciclo al contraataque. Con todo, los primeros diez minutos se cerraron con tablas en el marcador (5-5). Al Caja Rural Aula le costó encontrar su ritmo y el Balonmano Porriño fallaba demasiado en posiciones claras de lanzamiento.

Además, las de Sergio Escudero tuvieron que afrontar su primera inferioridad muy pronto, cuando los colegiados decidieron excluir a Lorena Téllez. Con las blanquiazules intentando acelerar y las gallegas tratando de frenar, el partido parecía ir a tirones. Hasta que apareció Lulu Guerra. La portera sabe marcar la diferencia y tres paradas consecutivas suyas y un gran pase para gol de Amaia G. de Garibay abrieron la primera brecha en el marcador 8-5, (min. 15).

El cariz que había adquirido el partido obligó a Ismael Martínez a pedir un tiempo muerto que parara el ritmo local, que llegados al ecuador de la primera mitad amenazaba con desbordar la bien formada defensa gallega. Y en medio del vendaval, Lulu Guerra tuvo que retirarse del partido por unas molestias en la rodilla derecha. Afortunadamente solo fue un susto y a Carmen Sanz le dio tiempo a demostrar que la portería vallisoletana vibra este año con un sonido inimitable.

La diferencia de cuatro goles permanecía inmutable en el marcador y ni los 7 metros ni ls exclusiones, una por cada equipo, pudiera ni siquiera tratar de moverla. Y así se llegó al descanso con el 14-10 a favor del Caja Rural Aula Valladolid. Las de Sergio Escudero habían aprovechado su momento para abrir la diferencia en el marcador y luego habían conseguido frenar el conato de reacción de las gallegas.

Tras el descanso, el partido tomó color claramente blanquiazul. Las de Sergio Escudero bambolearon los cimientos de la defensa de Porriño para lanzar la diferencia hasta ocho goles al ritmo que tocaban Lorena Téllez y Amaia G. De Garibay (25-17). La ventaja fue aumentando casi gota a gota, sin mucho ruido ni mucho estruendo, como si de una melodía bien afinada se tratara. (31-22, min 52). Al final, la victoria se quedó en casa (34-26) y el Caja Rural Aula Valladolid puede afrontar con mayor tranquilidad el parón por el Mundial.

Ahora, las vallisoletanas disfrutarán de un primer periodo vacacional antes de retomar los entrenamientos con el objetivo de seguir enganchadas a la parte alta de la clasificación