Se terminó la Liga Guerreras para el Aula Valladolid. Y el equipo blanquiazul ha finalizado la competición a lo grande, con una victoria (22-25) en A Sangriña ante el Atlético Guardés que le da la quinta plaza.

Un parcial de 0-3 en los primeros cinco minutos a favor de las blanquiazules dejó claro que el equipo vallisoletano quería terminar esta Liga Guerreras peleando hasta el final. Conscientes del peligro del Atlético Guardés en los seis metros, la defensa vallisoletana vigilaba la conexión con la pivote para robar y correr. Pero ajustaron su ataque las gallegas y apretaron en defensa para reducir la distancia al mínimo (4-5, min. 11). El partido no daba concesiones a nadie, con dos equipos intensos, rápidos en ataque, duros en defensa. En el ecuador de la primera mitad, el Aula Valladolid aún estaba por delante (6-7, min. 15). Fue entonces cuando las blanquiazules volvieron a poner el martillo pilón en marcha para con un parcial de 0-4 elevar la ventaja hasta los cinco goles (6-11, min. 21). Volvió a limar el Atlético Guardés la diferencia desde su defensa para irse al descanso con una desventaja de tres goles (9-12).

Tras el paso por los vestuarios el Aula Valladolid siguió dominando el ritmo del partido para sumar y llevar el +6 al marcador (13-19). Las vallisoletanas dominaban el juego, pero el Atlético Guardés no cejaba en su empeño de cerrar las temporada con una victoria en casa (16-19, min. 47). La reacción local obligó a Miguel Ángel Peñas a pedir un tiempo muerto para tratar de que su equipo volviera a dominar el partido. 

Se calmaron los ánimos en el bando blanquiazul, que volvió a tomar el mando del partido con Savina Bergara en la portería después de que la dupla arbitral obligara a Carmen Sanz a retirarse al banquillo tras recibir un balonazo en la garganta. Lea pivote hizo dos paradas para que su equipo llegara cuatro arriba a los últimos cinco minutos, ya con Carmen en la portería (20-24). Ahí terminó el partido y la temporada para las blanquiazules.