En estallido y en la calma, el Aula Valladolid es un volcán, siempre amenazante. El equipo de Miguel Ángel Peñas logró el pase a las semifinales en un partido de mil partidos, en los que exhibieron un juego explosivo y supieron sufrir en los momentos más complicados. Y en el que, además, ganaron sin la presencia de Jimena Laguna, una de sus goleadoras. Las blanquiazules fueron hasta seis goles por delante en la primera mitad, vieron cómo el Porriño le daba la vuelta y se ponía por delante para terminar dominando los minutos del miedo, esos segundos en los que cada jugada cuenta (24-26). Este sábado (16:30h.) espera el Granollers en la primera de las semifinales.

La Copa es otra historia y eso se podía respirar en Illumbe. Los dos equipos comenzaron con una enorme intensidad, defendiendo cada balón como si fuera el último. Y en ese ritmo, el Aula Valladolid se encontró más cómodo. La defensa blanquiazul consiguió robar y correr para abrir una pequeña brecha de tres goles (2-5, min. 6:23). El ataque vallisoletano funcionaba como nunca y en el minuto 10 ya habían marcado seis jugadoras. Precisamente, un gol de Marcela Arounian, la última que quedaba sin anotar, ponía los cuatro goles de diferencia (3-7, min. 11) y obligaba a Porriño a parar el partido con un tiempo muerto. 

Pero las gallegas no eran capaces de leer la defensa blanquiazul, que despegaba definitivamente y llevar la diferencia hasta los seis goles (5-11, min. 16). Ni siquiera la exclusión de María O’Mullony hizo que Porriño se acercara peligrosamente en el marcador (7-12, min. 22). Isma Martínez decidió jugar con siete jugadoras de campo para intentar cambiar las tornas del partido, pero a falta de cinco minutos para el final de la primera mitad aún figuraban los seis goles de diferencia en el marcador (7-13, min. 25). Pero en la Copa, cada resquicio es un socavón. Dos pérdidas consecutivas y un ajuste con esas siete atacantes de Porriño provocaron un 3-0 de parcial para que las gallegas se acercaran en el marcador (10-13, min. 28). El tiempo muerto de Miguel Ángel Peñas y un gol de Lorena Téllez dieron de nuevo aire a las vallisoletanas (10-14) justo antes del descanso. 

Y no pudo empezar peor la segunda mitad. Con dos exclusiones consecutivas del Aula Valladolid y un buen comienzo de Ana Belén Palomino en la portería, el Balonmano Porriño consiguió empatar el partido (15-15, min. 36). El choque volvía a empezar y era totalmente diferente al de la primera mitad.

Ahora eran los ataques los que fulminaban una y otra vez a las defensas a una velocidad que no dejaba tiempo ni un respiro. Los goles caían en una y otra portería sin que nadie pudiera frenarlos. Y las gallegas dieron la vuelta al marcador con el gol de Malena Vallés (19-18, min. 43). Miguel Ángel Peñas pidió tiempo muerto para que el partido no se le escapara a su equipo y el partido volvió a cambiar. Cada gol se convirtió en una pequeña batalla y las vallisoletanas se agarraron a la opción de las semifinales con todo lo que tenían. El encuentro caminó sobre la cresta de una montaña hasta que Carmen Sanz frenó el prolífico ataque gallego, mientras que Elba Álvarez dirigía al equipo hacia las semifinales. La portera vallisoletana emergió para que Irene Botella y Amaia G. de Garibay pusieran dos goles de ventaja a falta de menos de cuatro minutos para el final. (22-24, min. 56). 

Volvió a acercarse Porriño de la mano de una enorme Casasola, pero Inoa Lucio y Teresa Álvarez cerraron una victoria que vale una semifinal de la Copa de la Reina

La otra semifinal enfentará a Málaga y Bera Bera.