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Los gladiadores azules firmaron un gran partido ante uno de los rivales más duros de la Asobal. El empate a 28-28 deja abierta la resolución hasta el encuentro de vuelta, el sábado en Irún.

Empezaba el partido con el cara a cara entre dos pivotes de gran nivel. Iker Serrano desarbolaba el planteamiento defensivo del equipo vallisoletano desde los seis metros. Conseguía anotar los primeros cuatro goles de los suyos y ponerse por delante en el marcador, 3-4.

Aparecía entonces Abel Serdío, que no quería ser menos y perforaba la meta de Bidasoa con relativa facilidad. Pero los gladiadores azules no terminaban de ajustar el 6:0 y sufrían un parcial en contra que obligaba a David Pisonero a pedir el tiempo muerto. Los nuestros reaccionaban y conseguían un increíble parcial, 7-2, que les permitía ir al descanso con dos tantos de ventaja, 14-12.

En la reanudación el bloque castellano y leonés mantenía la renta entre los dos y los tres goles, pero la figura de Iñaki Cavero empezaba a darse un festín goleador desde el extremo derecho. Parecía un duelo de individualidades, pues Manuel García cuajaba uno de sus mejores partidos como jugador del Recoletas Atlético Valladolid y mantenía a los suyos con ventaja.

En el minuto 21, comenzaba una contienda táctica desde la pizarra de ambos entrenadores. Jon Azkue ponía a Bidasoa con ventaja, 27-28, después del tiempo muerto de Jacobo Cuétara. Su homónimo en el banquillo hacía lo propio y la jugada daba sus frutos. El director de orquesta Diego Camino conseguía la igualada y la eliminatoria se resolverá el sábado en Irún (28-28).

28- Recoletas Atlético Valladolid: César (Carlos); Camino (4), Nico (1), Héctor (1), Turrado, Dani (2), Adrián (1), Rubén (3), Serdio (7), Miguel, Roberto, Mouriño, Miguel (1), Manu (5), Víctor (3).

28- Bidasoa Irún: Xoan Ledó (Da Rosa); Cavero (7), Crowley (2), Mikel, Iñigo (1), Serrano (6), Salinas (3), Barthe (2), Sergio (3), Leo (1), Jon Azkue (3), Thomas.