En unas semanas dará comienzo oficialmente la décima temporada del Atlético Valladolid. La evolución que busca la entidad pasa por el cambio y la elección de un nuevo icono representativo para el nuevo escudo del Atlético Valladolid, un símbolo que será la imagen reconocible y distintiva que identificará al equipo de manera instantánea. Los Gladiadores Azules lucirán su nuevo escudo en cada partido.

Identidad visual: Un escudo representativo es esencial para crear una identidad visual sólida y coherente para el equipo. Al ser reconocido de inmediato, el icono establecerá una conexión instantánea con los seguidores y transmitirá la esencia del equipo de manera eficiente.

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Fácil reconocimiento: Al ver el escudo, los aficionados y los seguidores del Atlético Valladolid deberían poder identificar rápidamente a qué equipo pertenece. Esto ayudará a fortalecer la identidad del club y a generar un sentido de pertenencia entre los seguidores, ya que el icono se convertirá en un símbolo poderoso que los representará.

Memoria duradera: Un escudo distintivo tiene el poder de quedarse en la memoria de las personas. Al ser memorable, el escudo se asocia directamente con el equipo y deja una impresión duradera en la mente de los aficionados y de aquellos que interactúan con la imagen del equipo, ya sea en camisetas, redes sociales o cualquier otro medio.

Diferenciación: Un escudo representativo permite que el Atlético Valladolid se destaque entre otros equipos y se diferencie en el mundo del balonmano. Al elegir cuidadosamente un diseño único y significativo, el equipo establecerá una identidad visual distintiva que captará la atención de los seguidores y generará interés en su marca.

En resumen, la elección de un icono representativo para el escudo del Atlético Valladolid es crucial para establecer una identidad visual sólida, fomentar el reconocimiento instantáneo y generar una conexión duradera con la afición.