Foto: José Ramón García-Carpintero

Los gladiadores azules han quedado apeados de la Copa del Rey (43-41) en una eliminatoria no apta para cardíacos jugada a muchos goles, ritmo alto y máxima intensidad que necesitó de una prórroga para resolverse. El buen partido de los hermanos Martínez no bastó y el Valladolid debe recuperar el ánimo para centrarse en la Liga Asobal, tras una racha negativa de cuatro partidos perdidos, al que debemos de sumar este.

Intensa y emocionante eliminatoria de Copa del Rey disputada este martes en el Quijote Arena que necesitó 70 minutos para resolverse y se quedó finalmente en casa. Festival de goles, ambientazo en la grada y un choque de alto voltaje y desgaste para ambos conjuntos, que tuvo un desenlace no apto para cardíacos tanto en los 60 minutos como para resolver el tiempo extra. El dúo central-pivote del Caserío Pérez de Inestrosa-Torres (20 tantos entre los 2) fue decisivo para un equipo que demostró un alto nivel y ser serio candidato al ascenso a Liga.

El Atlético a pesar de pelear siempre el encuentro apoyado en el acierto ofensivo de los hermanos Álvaro y Miguel Martínez (15 goles entre ambos), no podrá repetir su buena trayectoria en la Copa del Rey de la pasada temporada que le llevó a ser semifinalista y deberá centrarse ahora en la Liga Plenitude recuperando el ánimo para el calendario que tiene por delante.

En los primeros compases el cuadro pucelano demostró que iba en serio. Con una intensa defensa 5:1 y el habitual trabajo de Miguel Camino en el avanzado, logró recuperaciones que le otorgaron sus primeras ventajas castigando a Caserío al contraataque para lograr hasta 4 tantos de renta, 4-8 min.9. El Atlético Valladolid jugaba bien con sus pivotes Álvaro Martínez, máximo anotador hoy con 9 dianas, y Rosell, pero los locales intentaban sacar partido del 7 contra 6 y de la efectividad del central Ángel Pérez de Inestrosa, muy acertado desde los 7 metros.

Un tiempo muerto de Santiago Urdiales surtió efecto y Ciudad Real subió enteros en agresividad. Un parcial de 3-0 le metió de lleno en el partido, min. 8-9 min.11. Dos exclusiones seguidas de Álvaro Martínez y José De Toledo hicieron al Atlético Valladolid jugar con una peligrosa doble inferioridad pero los vallisoletanos mantuvieron el tipo en un periodo con alto caudal anotador y disputado a un alto ritmo. Al descanso Atlético Valladolid se mantenía por delante en el marcador, 18-19.

La segunda mitad comenzó con el Ciudad Real lanzado. Aprovechando la superioridad por la exclusión de Pedro Martínez del final de la primera parte, los ciudadrealeños tomaron el mando en el marcador y pusieron contra las cuerdas a un Atlético Valladolid que se vio desbordado por la garra defensiva de su rival, las paradas de Giovagnola y el juego con el pivote José Andrés Torres. Así, los locales se marcharon de 30-24 min.48.

La eliminatoria se le iba a los gladiadores azules y Pisonero quemó las naves con defensas abiertas que le dieron buenos resultados al equipo reduciendo su desventaja. El partido se jugaba a un ritmo frenético y el Recoletas conseguía entrar en los cinco últimos minutos con opciones llegando a empatar a 32 con gol de Miguel Martínez a falta de dos minutos. En un final de infarto un gol salvador de Miguel Camino llevaba el encuentro a la prórroga.

El tiempo extra siguió por los mismos derroteros con un constante toma y daca y ritmo altísimo que supuso un desgaste enorme a ambas plantillas. En la primera parte de la prórroga se mantuvo la igualdad aunque en la fase decisiva los tantos del venezolano Palacios y el argentino Canepa dieron 3 de renta a los locales que parecían encarrilar la eliminatoria. Recoletas volvió a las defensas abiertas y nuevamente estrechó el marcador pero no fue suficiente y los locales, llevados en volandas por sus seguidores, lograron un triunfo histórico por 43-41.