Burgos CF y Mirandés cayeron derrotados este sábado 3-0 los jabatos en Oviedo y 0-2 los blanquinegros ante el Almería.

Arrancó el partido con una advertencia de Sangalli, a la que Lizoain respondió con estirada abajo para enviar a córner, primero del partido. Y es que el, Real Oviedo salió vertical tanto con balón como sin él. Presión alta para incomodar a un CD Mirandés al que, pareció, no quería dejar jugar con balón.

Fue una batalla de intensidades por el control del esférico, sin acercamientos en los primeros diez minutos salvo ese primer aviso ovetense, pero en el minuto 12, la cosa se puso más seria. Obeng no acertó a definir un balón franco en el área al que llegó a tiempo Arroyo para tapar. Pero solo un minuto después, el delantero local se desquitaba de su error definiendo a la perfección pegadito al poste. Imposible para Lizoain. 1-0, minuto 13.

Tardó en acercarse el CD Mirandés tras el mazazo del gol. Mucho juego combinativo por parte de ambos conjuntos sin demasiada presencia en áreas. El primer disparo de los jabatos llegó en el 28, obra de Brugué que estrelló tu trallazo en el lateral de la red. Acto seguido, Javi Mier respondió con un disparo de media distancia cercano a la escuadra derecha de Raúl Lizoain. Sin la puntería necesaria, ambos dos, y sin más goles se llegó al descanso.

Arrancaron los segundos 45 minutos como empezaron los anteriores. Aviso de Obeng de cabeza por encima del larguero y poco más hasta transcurridos los diez minutos iniciales de juego. Entonces, el VAR señala un penalti sobre Sangalli que no se había pitado. Borja Bastón desde los 11 metros no falla y pone tierra de por medio.

Muchos cambios en ambos conjuntos. Etxeberria y Ziganda movieron el banquillo y el partido se agitó. Iago López estuvo a punto de acercar posturas con una carrera hasta área contraria y un disparo ajustado al poste que sacó Femenías salvando a los suyos. Acto seguido, en esa misma contra, era Montiel -también recién ingresado- quien mataba el partido. Golpeo duro abajo por debajo de las piernas de Raúl Lizoain para poner el 3-0. Minuto 75. Allí acabó el partido.

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Triunfo clave el logrado por la UD Almería en la lucha por el ascenso. Pase lo que pase este lunes entre Real Valladolid y Real B, la victoria de los rojiblancos en El Plantío (0-2), hace que los pucelanos no puededan aslatar la segunda plaza de los andaluces, ahora a 4 puntos de distancia. Los goles llegaron en el primer periodo, obra de Robertone, el primero, y uno en propia puerta de Grego y serían sinónimo de un importante paso de los almerienses en la parte trascendental de la temporada.

El Burgos CF puso dificultades, obligando a los siete minutos a tener que intervenir a Fernando en un intento de Ernesto, no tardó el Almería encontrar una incorporación de Robertone, que hacía el 0-1 como culminación a una combinación previa entre Pozo y Sadiq.

Los almerienses se habían puesto por delante, pero aún quedaría mucha pelea con un cuadro local exigente y que, en el 20, estuvo a punto de igualar con un remate que Babic sacaba bajo palos. Eso sí, la inteligencia rojiblanca siguió generando frutos conforme la contienda se acercaba a su descanso. En este sentido, Pozo chutó a la escuadra y el guardameta enviaba la pelota a un saque de esquina desde el que saldría el 0-2 después de que Grego introdujera en su propia portería el centro. Con ese 0-2 se alcanzaba la pausa.

Cuando se alcanzó el segundo periodo se produciría un orden total de la UD Almería que derivarían en tranquilidad y en que los burgaleses generaran poco peligro sobre el portal defendido por Fernando. De hecho, a la altura del minuto 70 no se había vivido nada más que algunos acercamientos que tampoco daban la impresión de que pudieran romper la cómoda ventaja que por ese momento tenían los indálicos.

El fútbol práctico y la inteligencia estaban dando resultado. Solo a la altura del minuto 87 se viviría un instante de incertidumbre cuando el colegiado señalaba penalti a favor de los locales, que, por otro lado, no subió al marcador porque Fernando detuvo el lanzamiento y el posterior rechace.

Se alcanzaba así la conclusión de un partido en el que el Almería supo hacer las cosas bien, ante un Burgos CF que ya no se jugaba nada.