La respuesta en principio parece sencilla, sí, por supuesto. Se considera un acontecimiento histórico para la Villa recibir al mítico Real Madrid. Sin embargo, la realidad es que el apoyo a la Arandina CF por parte de la afición de Aranda de Duero es simbólico, no llegan a 1.000 los socios, tampoco el sector empresarial apuesta por el equipo. La situación económica es delicada, con deudas con los futbolistas, varios proveedores y carencias en las secciones inferiores.

Por si fuera poco, desde la anterior eliminatoria copera ante el Cádiz, las relaciones entre el Ayuntamiento, propietario de las intalaciones donde juega el equipo, y el Club se han ido deteriorando, llegando a tal punto el conflicto, que la directiva de la Arandina ha roto relaciones con el Alcalde y la Concejala de Deportes. Mientras Club y Ayuntamiento, cada uno por su lado siguen trabajando en la organización del partido.

Hay opiniones para todos los gustos, por una parte los que piensan que el choque debe jugarse en el «Juan Carlos Higuero», cueste lo que cueste, lo pague el Ayuntamiento o la Arandina. Aunque se reduzca el beneficio económico para la entidad ribereña, el coste de la instalación de gradas supletorias y seguridad podría llegar a 300.000 euros. Otros creen que la eliminatoria de Copa del Rey debe celebrarse en una lugar donde la Arandina obtenga el mayor beneficio económico para saldar las cuantiosas deudas pendientes.

Sin duda la polémica está servida.