El Real Valladolid volvió a sufrir un golpe doloroso en los últimos minutos y cayó derrotado por 1-0 frente al Girona en un partido que dejó una imagen competitiva del conjunto blanquivioleta, pero que, nuevamente, terminó sin premio. La desgracia se cebó con el equipo de Álvaro Rubio, que compitió de tú a tú, mostró intensidad, orden defensivo y el buen papel de los jóvenes debutantes, pero encajó en el minuto 80 un gol tras una jugada fortuita con múltiples rebotes dentro del área. El tanto de Stuani, tras un mal despeje, acabó decantando la balanza a favor del cuadro catalán.

El Pucela salió con ambición tras las buenas sensaciones del partido anterior en Mallorca, y en la primera parte logró un equilibrio en juego y ocasiones. Las más claras estuvieron en los pies de Raúl Moro, con un disparo cruzado, y Chuki, que debió retirarse lesionado en el minuto 24. Iván Sánchez también generó peligro con un centro que casi remata Latasa.

Por su parte, el Girona también tuvo sus llegadas, pero se topó con un Hein muy seguro bajo palos, que volvía tras lesión y firmó intervenciones de mérito. Destacó además el debut en el once titular del joven defensa Iago Parente, nacido en 2006.

La segunda mitad comenzó con un mano a mano resuelto por Hein, y el partido se fue volviendo más táctico. La mejor ocasión del Valladolid llegó en el minuto 56, cuando Anuar estrelló el balón en el larguero. Justo después, se señaló un penalti a favor del Pucela por mano, que el VAR anuló tras revisión.

El debut de Alani, otro canterano del 2006, trajo energía al mediocampo, pero el destino volvió a golpear. Una falta lejana mal defendida terminó en el tanto de Stuani, tras varios rebotes. Injusto y cruel.

El Valladolid no se rindió. Lo intentó hasta el final, especialmente con un remate de cabeza de Mario Martín y varias llegadas en los seis minutos de descuento. Pero el gol del empate no llegó.

El técnico blanquivioleta reconoció el dolor por la derrota, destacando que el equipo quiere, pelea, pero no tiene recompensa: “Me duele mucho ver que el equipo pelea y no tiene premio nunca. Se repite y estamos fastidiados. Algún día el fútbol nos recompensará.”

Explicó que el sistema de tres centrales y carrileros buscaba ganar seguridad defensiva y aprovechar transiciones, pero admitió que la falta de confianza está pasando factura: “Se ve que no tenemos la confianza necesaria para hacer cosas mejores.” También valoró positivamente los estrenos de Iago Parente y Alani: “Han estado muy bien. Si hay algo de luz en todo esto, es que la cantera esté dando este nivel.”

El extremo Raúl Moro, uno de los más incisivos del equipo, lamentó la falta de gol: “Llevamos muchas derrotas seguidas, pero estamos haciendo las cosas mejor. Nos ha faltado meter las ocasiones.” Aseguró que el grupo está mentalmente tocado, pero con ganas de cerrar la temporada con una alegría: “Queremos darle una alegría a la afición. Pelearemos el fin de semana.”

Sobre su futuro, fue claro: “No he hablado con el Club. Quedan dos partidos y estoy centrado en eso.”

Este domingo 18 de mayo, último partido de la temporada en Zorrilla, ante el Deportivo Alavés a las 19:00 horas. Penúltima oportunidad para cerrar el curso con una sonrisa.