La Real Federación Española de Rugby continúa apostando por el fortalecimiento de la franquicia nacional Castilla y León Iberians, buscando un crecimiento estratégico en el volumen de jugadores y un seguimiento exhaustivo de las cargas físicas de cara a la preparación integral para la Copa del Mundo. Para garantizar el ritmo competitivo necesario, el equipo disputará la Tbilisi Cup en septiembre y la Toyota Challenge en mayo —enfrentándose a combinados sudafricanos y georgianos—, además de realizar concentraciones en BonalbaValladolid y un exigente stage de tres semanas en enero en el centro de alto rendimiento de Stellenbosch, en Sudáfrica.

Para esta nueva temporada se incorporan los contratos de Aniol Franch, Ignacio Piñeiro, Rocklyn John Kenneally, Diego González, Gabriel Vélez, Gauthier Minguillon, Zak Chambers y Alejandro Laforga, quienes mantendrán una relación contractual directa con la federación y acuerdos de cesión con los clubes para optimizar su desarrollo. El proyecto mantiene un firme compromiso con la base nacional al contar con una amplia mayoría de jugadores seleccionables, reservando un pequeño porcentaje para perfiles de alto nivel de cara al futuro y sirviendo como una auténtica pasarela de entrada a la Selección. Próximamente, la entidad anunciará un ambicioso plan estratégico para los próximos dos años que detallará la estructura trazada para el ciclo posterior al mundial.