Carlos Colomer

Carlos Colomer vive un momento dulce en Nava de la Asunción. Este valenciano de Sueca, 1991, llegó al club por amor. Formado en las categorías del Handbol Sueca, formó parte del Handbol Florida de Primera Nacional antes de su paso a Nava. Actualmente dirige el equipo juvenil y cadete y, además, es técnico del Segunda Nacional, donde alterna sus labores de entrenador con las de portero.

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: Carlos, lo primero, enhorabuena por tu labor con el balonmano base en Nava de la Asunción, pero muchos nos preguntamos: ¿Cómo llega un valenciano a un pueblo de Segovia?

Carlos Colomer: Un valenciano llega a Nava de la Asunción por amor. En 2012 conozco a mi novia en Alemania, en un viaje de becados para aprender un idioma extranjero y hace tres años decidimos que me venía aquí a vivir con ella. Yo quería seguir vinculado al balonmano, ya había estado cinco años jugando en Primera Nacional en Valencia y cuando vine no quería dejar de jugar, y la única posibilidad en Segovia de jugar al balonmano es en Nava.

Me puse en contacto con ellos y fue como un amor a primera vista, me encantó el pueblo y su manera de vivir el balonmano. Siempre había oído hablar muy bien de Nava, de que era espectacular el ambiente, de que se llenaba el pabellón y dije: eso quiero vivirlo yo. En cuanto vine me encantó y en dos semanas ya estaba entrenando con los dos equipos, con el de Segunda y con el Plata.

«Me dieron el típico libro de Xesco Espar de ejercicios y me soltaron al ruedo»

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: ¿Cuándo empezó tu vinculación con el balonmano?

Carlos Colomer: Empecé en balonmano en infantiles de segundo. Era pivote, no era portero aún, me puse porque no teníamos portero y subíamos a cadetes pero el portero se quedaba en infantiles y no se estilaba lo de subir a los de abajo una categoría. Me dijeron que si me quería poner y yo acepté, aunque mis padres no estaban muy de acuerdo en que me pusiera de portero (risas), al final pudo más mi cabezonería y no me ha ido mal.

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: ¿En qué momento decides dar el paso a los banquillos?

Carlos Colomer: Empecé a entrenar muy pronto, en mi pueblo en Valencia, Sueca, con 16 años me ofrecen entrenar el equipo infantil, pues lo típico, faltan entrenadores y buscan un jugador juvenil para entrenar a los pequeños. Me dieron el típico libro de Xesco Espar de ejercicios y me soltaron al ruedo. Y la verdad que gracias a ello conocí a la generación del 96, que ahora todos tienen 22-23 años y nos llevamos súper bien, en Navidad quedamos todos y hacemos un partidillo y una cena. Fue mi primera experiencia como entrenador, me busqué la vida con el libro y formamos un equipo muy majo. Éramos muchos, se engancharon más amigos y terminamos por conseguir el objetivo de formar un grupo grande y con buen ambiente. Les entrené cuatro años, hasta que pasaron a juveniles y no podía compaginarlo porque jugaba en Primera Nacional.

Cuando ya vine a Nava, Jorge Maestro me comentó que iban a hacer el curso de entrenador y me apetecía volver a entrenar después de cuatro años sin hacerlo. Después conocí a Ricardo Margarteo, que me dijo si quería estar con el en la base y la verdad que genial.

«la adrenalina de las paradas no lo cambio por nada»

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: Eres entrenador del juvenil y cadete, pero además, te vemos dar órdenes en el equipo de segunda, donde eres portero, ¿cómo es el papel del jugador – entrenador?

Carlos Colomer: No es fácil la verdad. Cuando tienes que estar a dos cosas a la vez es complicado, siempre se te escapan algo, pero bueno la verdad que tengo un grupo de gente muy joven, muy majo y muy comprometido, y me lo ponen mucho más sencillo. Es más complicado para ellos, porque siempre cuesta  recibir órdenes o indicaciones de un compañero. No siempre es fácil estar en el papel de compañero, entrenador, salir a cenar con ellos. Pero al final con respeto es mucho más fácil, y tengo la gran ayuda de Rivi, que me ayuda muchísimo y de Félix, que viene a todo lo que puede para echarnos una mano.

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: Después de estos años dirigiendo equipos en base, ¿te consideras ya más entrenador que jugador?

Carlos Colomer: Son siete años entrenando. Me gusta mucho la verdad, pero a mi me gusta demasiado jugar de momento, mientras que pueda compaginar las dos cosas y el cuerpo aguante la idea es jugar. El día que se acabe mi etapa como jugador, sí que me encantaría seguir dirigiendo, pero la adrenalina de las paradas no lo cambio por nada.

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: Podemos verte en la portería del Segunda Nacional, pero también entrenas con el primer equipo, ¿te gustaría dar ese paso para ser jugador fijo en la División de Honor Plata?

Carlos Colomer: Ojalá pueda dar el paso definitivo al equipo de Plata, pero hoy en día es complicado, hay dos porterazos como Ernesto y Yeray y la portería está más que asegurada. Yo intento aprovechar para echar una mano y aprender lo máximo de estos dos cracks, y ojalá algún día llegue la oportunidad y aprovecharla, y ¿por qué no?, quedarme en el equipo.

Al fin y al cabo es el sueño de todo canterano de un club, y yo tal como me han acogido me considero un canterano más.

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: ¿Has tenido ofertas de otros clubes?

Carlos Colomer: He tenido ofertas este verano, sobre todo de equipo de Primera Nacional. Pero lo importante cuando estás en un sitio es estar a gusto, aquí me cuidan me miman y me tratan muy bien, eso es lo importante. Yo vine aquí por mi novia y ha sido el propio club el que me ha abierto la posibilidad de estar con el balonmano al cien por cien. No podría decirles que no, siempre que el club quiera que me quede va a ser muy complicado que yo me vaya, porque la gente siempre me ha tratado muy bien y no puedo quejarme en ese sentido. Es complicado irse de un sitio en el que estás tan a gusto.

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: ¿Qué significa el club de nava para ti?

Carlos Colomer: Es como mi propia casa. Hay veces que me paso más horas en el polideportivo que en casa (risas). Yo me considero un canterano más, la gente del pueblo es super simpática, ves que te animan, que vienen a verte con el equipo de segunda, con el juvenil, y eso no lo hay en otro sitio de España. Es maravilloso disfrutar de un pueblo que se vuelca tanto en un deporte, que habitualmente suele ser el fútbol, el baloncesto, pero en muy pocos sitios se vive el balonmano como en Nava. Me encanta y disfruto muchísimo aquí, cómo lo vive el pueblo no se paga con dinero vivir algo así.

«Intentar meternos en fases finales de Castilla y León y ahí, competir, disfrutar y dar un paso más»

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: ¿Cómo conseguís desde el club enganchar a los más pequeños en un pueblo de tan solo 3.000 habitantes?

Carlos Colomer: Pues no es complicado enganchar a los niños porque el pueblo vive para el balonmano y ves cualquier tarde que juega cadete, juvenil, segunda y plata y ves que los chavales están todo el día en el pabellón y en el descanso bajan con un balón a jugar. El primer regalo cuando nace un niño es la camiseta de Nava (risas).

Donde es más complicado es en otros pueblos. Félix hace un gran trabajo de promociones y ahora mismo hemos abierto la Liga de Congelados Segovia, para que todas las escuelas que tenemos por la ciudad puedan competir. Iremos cambiando las sedes para atraer más niños y niñas. El objetivo es formar un pirámide donde la base sea cada vez más grande y sólida, con el proyecto de poder nutrir a la primera plantilla de jugadores formados en casa sin tener que traer a jugadores de fuera.

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: ¿Qué objetivos tienes para este año con los tres equipos que diriges?

Carlos Colomer: El objetivo para este año es intentar mantener el nivel de otros años. Intentar meternos en fases finales de Castilla y León y ahí, competir, disfrutar y dar un paso más. Para lo chavales meterse en un intersector o incluso un Campeonato de España eso es una experiencia única que jamás olvidarán, disfrutar con tus compañeros algo así es increíble. Cuanto más lejos lleguemos más van a aprender y más van a competir porque los rivales serán más duros.

Con segunda este año se abría un periodo de transición. Hemos incorporado diez, doce jugadores, ocho juveniles… Alberto que baja de plata, alguno que ha vuelto a jugar. El objetivo es disfrutar y competir. El año que viene esta será la categoría de los juveniles y cuando suben ya les viene bien, porque hay un nivel superior a su liga. Es importante que compitan y tengan todos los fines de semana partidos  competidos y duros. Está siendo un año sorprendente porque no esperábamos estar tan arriba. Es un placer ver que la gente lucha, compite y se esfuerza. Llegar invictos a esta parte del año es fruto del trabajo de todos.

CASTILLAYLEONESDEPORTE.COM: Varios de tus jugadores son asiduos en las concentraciones de Castilla y León, pero Óscar Marugán ya ha sido seleccionado dos veces para disputar encuentros con la selección española promesas, ¿qué porcentaje de responsabilidad tiene Carlos Colomer en el éxito de estos jugadores?

Carlos Colomer: El porcentaje es muy poco, no existe la fórmula secreta. Tú haces lo mismo con todos y a la española va uno o ninguno. Esto es un trabajo de ellos que quieren mejorar, de constante esfuerzo  en cada entrenamiento, de cada vez que tienen que doblar y se meten cinco horas en el pabellón teniendo examen al día siguiente, y después se quedan estudiando hasta las tres de la mañana. Hay gente que se deja la vida por intentar llegar a todo, así que la responsabilidad es de ellos. Cada entrenador que han tenido desde que empezaron a jugar forman parte de su éxito, pero todo se debe a su esfuerzo.