Foto: Burgos CF

La delicada situación económica que atraviesa el Burgos CF ya no es noticia, aunque la entidad lo niegue, la quiebra técnica de la Sociedad es una realidad, sólo una importante e inmediata inyección económica podría solventar, aunque fuese momentáneamente la delicada situación.

Lo que ya es una realidad es que este jueves empleados del Burgos CF recogían de la Ciudad Deportiva de Castañares los enseres del equipo de los Caselli. Fuentes del Promesas confirmaron a esta redacción que a última hora de este jueves la familia Caselli no había abonado la deuda que ha provocado la expulsión del conjunto de Segunda B de lo que era hasta este viernes, su habitual campo de entrenamiento.

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«El Burgos CF pudo jugar el último partido de competición ante el filial Oviedo porque disfrutaba de la prórroga de un mes que le dio la Federación Española de Fútbol (RFEF) para regularizar la situación de su técnico, el madrileño Julián Calero», esta es la exclusiva que desvelaba este miércoles entrenadoresfutbol.es.

Según la misma información, «a principios de diciembre llegó al cuadro burgalés una carta fechada el día 3 de dicho mes y firmada por el vicesecretario general de la Real Federación Española de Fútbol, Miguel García Caba, en la que establecían unas premisas muy claras. De hecho, en ella se conminaba a la entidad burgalesa a realizar todas las acciones pertinentes (pagar a José María Salmerón) para así resolver el entuerto de su banquillo. El primer plazo era el 15 de diciembre, pero se notificaba que había prórroga por un mes. Es decir, hasta el 15 de enero, este viernes. Pero es que aparte en la misiva se indicaba que la solución de este asunto era “requisito indispensable” para que el plantel pudiera seguir compitiendo en la segunda vuelta. La información del portal entrenadoresfutbol.es resulta demoledora para la entidad de los Caselli.

El descenso podría ser ya una realidad

Las fuentes consultadas por este medio insisten en que el plazo, según la reglamentación de la RFEF (Artículo 192. Requisitos económicos de participación), se cumplió el 30 de junio de 2020, y cualquier otra interpretación es errónea.

Sin embargo la Juez de Competición responsable de hacerlo, a pesar de conocer estas circunstancias, no está sancionando a Julián Calero, ni tampoco estaría actuando en el modo disciplinariamente establecido. Estos y otros elementos han servido para que el Juzgado de Instrucción nº8 de Majadahonda haya acordado la apertura de Diligencias Previas, por si la actuación de la Juez de Competición de Segunda B, Carmen Pérez González, fuera responsable de un delito de prevaricación.

Según la normativa:«A las 12:00 horas del último día hábil del mes de junio de cada año, los clubes habrán de tener cumplidas íntegramente, o debidamente garantizadas a satisfacción del acreedor, sus obligaciones económicas contraídas y vencidas con futbolistas, con técnicos o con otros clubes…». Los que no satisfagan este requisito, será considerado «equipo moroso», y el club, «no podrá participar en la que, por su puntuación, hubiera quedado integrado al término de la temporada anterior, pudiendo sólo hacerlo en la inmediatamente inferior».

Qué dice la RFEF

La Federación está en una difícil tesitura, por un lado alterar la competición, o cumplir tarde o temprano su propias normas. De momento prefieren esperar afirmando que, «es un tema que está en tramitación y como es una cuestión de un club y que afecta al mismo, está siguiendo una tramitación interna, y hasta que no haya resoluciones no habrá comunicaciones al respecto». La Segunda B ya empieza a mirar con lupa este caso, son mucho los intereses en juego y equipos cumplidores en lo económico como Numancia, Deportivo o Cultural podrían estar muy interesados en ver como se resuelve la cuestión.