El Burgos CF atraviesa un período de calma tensa mientras junio avanza sin ofrecer noticias alentadoras para sus aficionados, quienes esperan incentivos para renovar sus abonos tras la reciente y significativa subida de preciosHasta la fecha, solo se han confirmado las renovaciones de Atienza, Córdoba y Loïc Badiashile Mukinayi, una semana sin renovaciones, ni anuncio de fichajes. Si que se conoce ya alguna salida, como una de las piezas clave de las últimas temporadas y capitán del equipo, Unai Elgezabal, que se ha ido al Levante de Calero, al parecer tras habérsele ofrecido un contrato a la baja en lo económico en Burgos.

Por si esto fuera poco, la entidad, de capital argentino, ha insinuado la posibilidad de vender a algunos de los pocos jugadores todavía con contrato, como Álex Sancris y Kevin Appin. Este planteamiento genera inquietud entre los seguidores, especialmente en un contexto donde no hay novedades sobre las renovaciones de jugadores clave como Matos, Curro o Caro. El silencio alrededor de estos futbolistas aumenta la preocupación de la afición burgalesista, el Burgos CF no es su primera opción, ni mucho menos, buscan opciones en Primera División o esperan una oferta económica ventajosa de un equipo de Segunda División. En la actualidad el equipo de Bolo sólo cuenta en la plantilla con 10 futbolistas, dato a tener en cuenta a menos de tres semanas de comenzar la pretemporada, inicio fijado para el 8 de julio.

Además, la falta de noticias sobre nuevos fichajes que confirmen la ambición del club por luchar por el ascenso contribuye a un ritmo lento en la renovación de abonos. Aunque nadie duda en superar los 7.000 abonados, el objetivo de alcanzar los 10.000 parece hoy por hoy una posibilidad remota.

Sin duda, las próximas semanas serán cruciales para el Burgos CF, tanto en lo deportivo como en lo económico, en su intento por mantener el apoyo económico de su afición y asegurar un equipo competitivo para la próxima temporada.