Foto: @CBasketLeon

Solo dos partidos en la tarde del domingo para los equipos de Castilla y León que disputan la liga EBA. Una jornada que se saldó con sendas y contundentes derrotas.

Los primeros en salir a la pista fueron los leoneses. ULE Basket León recibía en su casa a un Porriño fuerte en defensa. Durante la primera mitad, o al menos el primer cuarto, los locales mandaban en el marcador gracias a Musa Jeng y Janssens. Sin embargo, con el paso de los minutos los gallegos se sintieron más cómodos en el campo y acabaron ganando el parcial al descanso gracias a un 0-9 (32-35, min. 20)

Era solo un preludio de lo que estaba por venir. De repente, el ataque de los chicos de Julio González se volvió anodino, repetitivo, previsible. Los tiros de tres no entraban y las ventajas que se habían encontrado por dentro ya no existían. La frustración hizo mella en los leoneses que se quedaron en 16 puntos en toda la segunda parte.

Un botín insuficiente para ganar a un Porriño que estuvo algo más acertado que León pero que tampoco brilló en exceso (48-69). Repetirá su condición de local León la próxima jornada ante Xiria con el mismo objetivo, ganar.

Precisamente en Galicia, concretamente en Lugo, disputaba su partido Caja Rural de Zamora. Los castellanoyleoneses todavía no conocen la victoria y tampoco la consiguieron en el Pazo. Con Gabriel Gomez (24) y Titas Janusevicius (28 y 7 triples) fue suficiente para doblegar los esfuerzos visitantes. Arturo Robertson, con 16, fue el jugador más destacado en un partido que estaba resuelto al descanso (45-36, min. 20)

La diferencia en el rebote (52-28), clave para entender lo abultado de la derrota que al final fue 89-67. Ganar en casa suele ser más sencillo pero Zamora recibirá en su feudo a un Óbila lanzado a por el liderato. Una misión complicada pero no imposible para un equipo que marcha 0-6.
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