El Salvador Rugby logra la victoria ante el Bizkaia Gernika, en un partido donde el barro, la lluvia y los vallisoletanos fueron los grandes protagonistas. Visitar Urbieta nunca es fácil, sino que se lo digan a El Salvador, que el domingo 20 lo sufría en sus propias carnes. Los vallisoletanos tuvieron que emplearse a fondo para derrotar al conjunto vasco en su feudo.

Con el césped embarrado y mostrando las secuelas del encuentro de División de Honor, entre El Salvador y Alcobendas, el conjunto castellanoleonés tuvo que hacer frente a un inicio de partido complicado. Tanto vallisoletanos como vizcaínos tuvieron serias dificultades con el manejo del oval en los primeros minutos del choque, provocando numerosas imprecisiones en ambos equipos.

No fue hasta la media hora de juego que el marcador se abría con el 0 a 7 a favor de El Salvador, gracias a un ensayo de Pelaz que Alonso terminaba pasando entre palos. Poco después el Gernika recortaba las distancias con un golpe de castigo de Instxausti, poniendo el 3 a 7. El equipo blanquinegro, siguiendo la filosofía de esta temporada, encadenó varias jugadas desde campo propio para colocar el 3 a 12. Antes de que el arbitro pitara el final del primer tiempo, el conjunto vasco anotaba su primera marca de la mano de Maruri, acortando aun más el resultado. El partido se iba al descanso con el 8 a 12.

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La segunda parte del encuentro fue todavía más complicada, debido a la incesante lluvia que dificultaba el manejo del oval en ambos equipos. A diferencia del primer tiempo, sólo tuvieron que transcurrir 15 minutos para que el marcador se moviese de nuevo. El Salvador poco a poco se fue adueñando del terreno, conquistando el campo rival y encendiendo el luminoso con el 8 a 17.

Los vallisoletanos se centraron en intentar hacerse con el bonus ofensivo, algo que lograrían a falta de 15 minutos para el final, gracias a una gran carrera de Vega por el ala izquierda poniendo el 8 a 22. El final del partido llevaba a su fin con una nueva marca, nacida de una jugada colectiva en el centro del campo, que sirvió para que Antonio García se marchase por el centro para conseguir encontrar la zona de marca y poner el 8 a 27 del final.