Imagen de la final de 2021. Foto: FIBA

Tras dos jornadas maratonianas de viaje, las azulonas se enfrentan, este miércoles, al gran “coco” de la competición y campeón de la pasada edición (15h peninsulares en DIRECTO aquí) con una idea clara, volver a recuperar sensaciones de equipo y tratar de competir al invicto equipo de estrellas. Dicho así parece sencillo, pero ni competir lo es cuando Eka se pone las pilas, aunque quizás un rival como las rusas, ante el que la presión es igual a cero para Avenida, pueda ser el idóneo para volver a coger el gusto tras la derrota en El Clásico.

Siempre se dice y es verdad, ni para lo bueno ni para lo malo el calendario permite alardes ni lamentos. Cada victoria o derrota es borrada rápidamente por la inmediatez del siguiente partido y, en el caso de la del sábado, por el inminente viaje que las charras han realizado a la ciudad rusa. Más que nunca, y fíjense que es raro decirlo teniendo en cuenta el rival, Avenida debe volver a sentirse Avenida y reencontrarse con sus mejores sensaciones para mostrar que se ha aprendido la lección. Todo ello ante el rival más difícil posible, sí, y con un viaje nada cómodo para llegar hasta Ekaterimburgo que, cerca, cerca, no está.

No sabemos si el viaje “jugará” o no, depende de la importancia que cada una le quiera dar, pero la panzada de kilómetros y medios de transporte alternos es una realidad que, fundamentalmente, a lo que no ayuda es al descanso necesario post partido ni a la preparación del nuevo. Jugar ante Ekaterimburgo con un sólo entreno, el de este martes, y sin forzar para nada la máquina no es lo ideal aunque lo más importante es que las jugadoras recuperen “el oremus” que las ha llevado a cuajar grandes partidos este año. En el apartado físico, dolencias propias del viaje (espaldas y demás) en algunas jugadoras, Silvia aún recuperándose de sus problemas gástricos y Shante Evans que, aunque en mejoría, tendrá complicado jugar mañana son las novedades.

Sí, centrarse en uno mismo es fundamental pero es inevitable echar un ojo a esa pléyade de estrellas que es el UMMC Ekaterinburg. Un equipo construido cada año para ganar hasta a las “canicas” y que es una selección mundial, una temporada más. Las campeonas de Europa, eso sí, ya han mostrado este año algún día “tonto”, como el que les costó la Supercopa en Valencia o partidos más ajustados en Euroliga, si bien es cierto que con muchas piezas vitales aún por incorporar. Cualquiera de sus doce jugadoras sería titular en cualquier equipo del mundo, e incluso la estrella de ese equipo, así que Miguel Méndez tiene donde escoger para salir de cualquier problema. Ni se recuerda la última vez que cayeron en su casa.

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Roberto Íñiguez: “Tenemos que centrarnos en hacer nuestras cosas bien”

El objetivo para Roberto Íñiguez es claro, “cuando llegan los elogios, el equipo se debilita y lo primero que debemos hacer es nuestras cosas bien y centrarnos en nosotras. Cuando estás más preocupada del rival, empiezan los problemas”, explica el técnico vitoriano. Roberto recuerda de dónde viene el equipo, “he escuchado que habíamos hecho un partidazo, por ejemplo, ante Szekszard y para mí fue mediocre. Creo que lo que pasó con UniGirona vino por ahí. Se trata de recuperar el equilbrio, que es algo que se pierde con la llegada de jugadoras y cuesta mucho hacer en competición. Siempre he dicho que hasta enero no jugaremos como queremos, hay que tener paciencia”, explica el entrenador. En cuanto a la ausencia de presión en este partido, Íñiguez es claro, “nosotras tenemos la misma presión que siempre, hacer nuestro juego. Cuando juegas con un rival inferior igual sientes la presión de la obligación, pero nosotras siempre tenemos que tener la obligación de competir bien”. En cuanto al viaje, “si piensas en ello, te afectará. La dureza mental es hacer las cosas independientemente de lo que hay alrededor. Si somos duras, pesa menos. El cuerpo sigue a la mente”, explica Roberto. No descubre el preparador al rival, “está lo mejor de lo mejor. Es un buen reto, y los retos deben servir para aprender y mejorar, buscaremos estar mejor que el último partido y eso nos hará competir mejor y tener mejor feeling en la pista”, concluye.