Salamanca ha vibrado como está malacostumbrada con un 85-75, las jugadoras charras a base de sacrificio, coraje y talento, lograon la victoria, sufriendo cuando las rivales volaban, disfrutando cuando hacían volar las nuestras con una Kah en modo “Euroliga”, imparable, con la inteligencia en toda la pista de Lou y momentazos de Andrea, Cazorla o Hof.

Se había vendido como un duelo a cara o cruz por ser segundos, sin saber muy bien si eso en el futuro, en cuanto a rivales, será bueno o malo por lo loco del otro grupo. Así salió un USK Praga lanzado a demostrar su poderío, tremendo poderío físico. Al inicio las locales se veían superadas, fundamentalmente en el rebote, pero aguantaban gracias a una Copper que llevaba al comienzo 12 de los 14 puntos de su equipo. El “KahSistema” aguantaba y, en el momento que comenzaron a responder las demás opciones, Avenida se metía en el partido, y soportaba las acometidas checas, que parecían aviones, sí, y tractores, también, para terminar el primer parcial 18-22.

En los momentos de mayor sufrimiento, Avenida se mantenía, sin duda la mejor noticia. Y en algún momento debía bajar el pistón checo, instante que las charras aprovecharon, agazapadas, para comenzar a asestar su primer gran golpe. Se encendió Würzburg gracias a una Copper omnipresente y el acierto de Lou y Cazorla. Dando de su medicina, corriendo y, sobre todo, haciendo correr a las visitantes en defensa, las azulonas se ponían con un +10 en el marcador. El pabellón entregadísimo al tremendo esfuerzo de las suyas. No dejaban un balón perdido, lanzándose a cada balón a pesar de la manifiesta superioridad física. El coraje como ADN, 43-33 al descanso.

Recuerda seguir la actualidad deportiva en nuestros perfiles de Facebook y Twitter

Se frotaban los ojos los asistentes al ver tamaña demostración de valentía, pero USK Praga es mucho equipo. En un visto y no visto se plantaron tras la reanudación con un 0-9, volando de nuevo, para volver a igualar el partido. Volvemos a empezar. No sólo equipararon el marcador, si no que, incluso, le dieron la vuelta. Lo estaba pasando mal Avenida que caía en la trampa checa, resistien do como podía. Y se “poder” tuvo nombre y apellido: Andrea Vilaró. Dos triples seguidos, el pabellón enloquecido y Hof se unía a la fiesta para poner a las charras, con diez minutos por jugar. Aún quedaba mucho 66-55.

Había que remar mucho y hubo que remar. Más cuando Avenida se estaba haciendo el “hara kiri”. Cinco pérdidas seguidas cuando las charras lo tenían más cerca para volver a igualar el marcador. Ahí el equipo salmantino supo tirar de cabeza y volver a buscar las mejores opciones. Cazorla salía al rescate, Hof se erigía como una auténtica colosa a pesar del poderío de Jones y se volvía a abrir el marcador poco a poco. Cabeza y corazón para saber rematar y una victoria que es sólo una victoria pero cómo sabe.

Avenida 85- USK Praga 75 (18-22, 25-11, 23-22 y 19-20).

Disfruta aquí del partido.