Asignatura pendiente más que superada. ¿Que faltaba un partido coral a domicilio? Pues ahí lo tienes, en Euroliga y en casa del campeón y de la forma más contundente, 53-75, en un verdadero partidazo. Poco se puede decir a la actuación del conjunto salmantino, especialmente con una defensa y un movimiento de bola espectacular en la primera parte, los mejores veinte minutos de la temporada, sin duda. Resistió cuando tocoó resistir Avenida y sacó con solvencia el encuentro. No se puede caer más de pie que Bridget Carleton en su primer partido con Avenida tras veinte minutos de juego con 17 puntos y un increíble 5 de 7 desde el arco.

La seriedad se mantenía desde el domingo y en el arranque. Un Avenida tenso e intenso en defensa que sabía aguantar a Sopron desde el arranque pero que no encontraba el aro en el comienzo, con intercambio de errores en ambos equipos. Irrumpió Julia primero y, después, comenzó a carburar Avenida con un triple de Maite para lograr abrir el hueco ante las locales que paraban el partido. Entró Bridget y su salida no pudo ser mejor. Cinco puntos en un minuto, ocho en dos, once en cuatro. Avenida despegaba con 12-21 tras diez minutos.

Pero lo mejor estaba por llegar. El segundo cuarto fue sublime, sencillamente sublime en todos los aspectos. Bridget seguía encontrando el aro desde el perímetro pero es que Avenida defendía casi a la perfección. Ayudas en el momento, defensas del uno por uno ante jugadoras eléctricas como Turner de libro, de libro de verdad. Y cuando se defiende, se corre, es casi matemático. El final de cuarto llegaba como una bendición para las locales que se veían en arenas movedizas, 24-46.

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Pero no se nos podía olvidar. Era la casa del campeón y no iba a ser tan fácil, ni mucho menos. Sopron salió a morder en la reanudación subiendo la intensidad hasta el límite y ahogando a Avenida que pasó más de cinco minutos sin anotar. En ese parcial de 11-0 la renta se había reducido a la mitad y un baile de Fasoula sirvió como gran respiro. Entró el cerebro andante en Avenida, Silvia, y la calma apareció por arte de magia, por arte de capitana. La tranquilidad con un triple de Maite y otro de Bridget para volver a recuperar la renta y, a falta de diez minutos, la cosa parecía encarrilada 41-61.

Sólo quedaba certificar pero Avenida no se conformó, recuperando su seña de identidad de apretar hasta que no quedan fuerzas. Lo hizo hasta el final un equipo azulón que amplió la renta y rondó la treintena y sólo la relajación en los dos minutos finales permitió maquillar la diferencia aunque sin hacer peligrar el victorión en ningún momento. Un triunfo de los que pesan por el qué y el cómo. a disfrutarlo hoy y a viajar mañana a Girona para el remate final.