Foto: @VirPintado

Avenida se impuso al Girona con remontada incluida (68-52). Por su parte Bembibre sumó una nueva derrota, la tercera consecutiva, después de caer (78-87) frente a un Gran Canaria que acabó remontando gracias a una exhibición de físico y talento.

Tercer triunfo del curso en otras tantas jornadas para el arrollador Avenida, que se llevó el clásico. Era el encuentro más esperado del fin de semana ya que Salamanca iba a coger el enfrentamiento entre Avenida y Girona, el gran clásico de la competición durante la última década y todo un termómetro a la hora de poder medir el momento de uno y otro equipo en la categoría. Un partido que no defraudó lo más mínimo al espectador y que comenzó con noticia dada la baja de Sandra Ygueravide en el conjunto visitante. Sin duda todo una dificultad que pareció no afectar de inicio a las de Laura Antoja quienes saltaron a la pista lanzadas a por la victoria. De este modo, el plantel gerundense pudo firmar sus mejores minutos de juego de la temporada para hacerse con el mando de partido y abrir brecha en el marcador con 12 puntos de renta en el tramo fina del primer cuarto. Unas diferencias que, lejos de minar la moral salmantina, ejercieron como todo un revulsivo para un Avenida que frenó en seco el caudal anotador gerundense para firmar un sólido 23-6 de parcial con el que invertir su suerte. Al Girona le temblaba el pulso de cara al aro y las azulonas no desaprovecharon la oportunidad apoyándose en una Alexis Prince que puso la directa hacia la victoria (68-52).

Recuerda seguir la actualidad deportiva en nuestros perfiles de Facebook y Twitter

Bembibre sumó su tercera derrota del curso al caer (78-87) frente a un Gran Canaria que nunca se rindió y remontó a base de inspiración en la segunda mitad. A las rojillas se les hizo muy largo el choque y la diferencia en tiros libres (14-27 y ninguno para las bercianas en el primer y el último cuarto) resucitó en el segundo parcial a las isleñas, con un dominio superlativo en los rebotes (20-37) para decantar la balanza a su favor gracias a un juego físico y atlético que decidió un partido más equilibrado de lo que dice el marcador.

De hecho, llegó a ponerse la formación berciana 75-77 a tres minutos del final con un triple de una Marnelle Garraud que tuvo un acierto estelar y acabó con 27 tantos. No le fue a la zaga la visitante Jade Loville, que anotó 25 con canastas en situaciones inverosímiles, bien defendida, para asombrar al Bembibre Arena y liderar un quinteto de jugadoras por encima de la decena de puntos. En las filas bercianas, apenas Aleksandra Krošelj apoyó a la americana con 18 tantos para buscar una victoria a la que parecía encaminarse en unos minutos del primer cuarto llenos de acierto exterior.