Foto: @sonixphoto. FIBA

Empezar con tres victorias y sin conocer la derrota en una Euroliga “normalizada” como ésta es un “bombazo”, poder hacerlo con 4-0 sería brutal. Sube el nivel, aún más, la pendiente de la cuesta se empina y Perfumerías Avenida necesita otra revolución más en su maquinaria para afrontar lo que se viene encima, comenzando por un durísimo duelo ante las francesas de BLMA, este jueves, a las 20:30 (en directo desde aquí). El premio es lo suficientemente suculento para forzar hasta alcanzar esa marcha más.

Para que nos hagamos una idea del reto de empezar como quiere hacerlo el equipo charro, Perfumerías Avenida lleva una década (en competición normal, descontando el modo burbuja del pasado año) sin arrancar una Euroliga con un balance 4-0. A nadie se le escapa que cada batalla europea es un reto del más alto nivel posible y, precisamente, la de mañana ante el subcampeón francés y uno de los equipos más físicos de la competición, es fundamentalmente eso, una auténtica batalla. A pesar de ser sólo el arranque de la competición, que siempre en Euroliga suele ser muy distinto a los finales, sumar partido a partido es ciertamente importante para tener el campo “sembrado” cuando lleguen los durísimos viajes en los que cuerpo y mente no funcionan como se desea.

Tras otra guerra, en este caso en competición nacional, el pasado sábado, Avenida debe volver a mostrar el camino marcado en Venecia con un encuentro de cuarenta minutos de seriedad y sin fisuras ante las galas. Todo lo que no sea eso, supondrá una dificultad (otra más) añadida a un ya de por sí complicadísimo reto. Para prepararlo, dos sesiones en la jornada del lunes y otra más este mismo martes por la tarde. Tan sólo la ausencia en una de ellas de Shante Evans, con problemas estomacales, como nota negativa para la plantilla de doce profesionales que, ya sólo a la espera de incorporar a Copper, tiene a sus órdenes Roberto Íñiguez.

Pelea la LF Endesa con la liga francesa por ver, en los últimos años, cuál es la más equilibrada y dura. Al igual que en nuestra competición nacional, cada partido en la gala es una guerra y quedar subcampeón, como lo hizo BLMA la pasada campaña, ya es un síntoma inequívoco de fortaleza (por encima de equipos como ASVEL o Bourges, sin ir más lejos). Es la fortaleza de su plantilla, precisamente, una de las más destacadas notas de las francesas con jugadoras muy fuertes y polivalentes físicamente, guiadas por la experiencia, electricidad y “pesadez” (bien entendida para su equipo) de Epoupa, a la que acompañan en parcela anotadora Peters (vieja conocida de la afición española), Wallace, una máquina de anotar, o, seguramente, su último fichaje de relumbrón, la canadiense Plouffe, un seguro de vida en el interior anotador. Todo ello aderezado con la experiencia y calidad contrastada de jugadoras como Tchatchouang, Filip o Touré. Muchísimo nivel, como demostraron en su victoria ante Praga en la jornada inaugural.

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Roberto Íñiguez: “tenemos que tener la cabeza fría”

La filosofía del “diaadiaismo” no se puede quebrar ni, incluso, cuando uno mira lo que se viene encima, “tenemos que llegar con el trabajo del día a día, haciendo las cosas bien a diario. Ahora hay que tener prudencia porque el trabajo se acumula, pero tenemos que centrarnos en mañana y lo que venga después, ya vendrá”, comenta el entrenador, Roberto Íñiguez. Sobre el proceso de construcción, Roberto recuerda que “nuestro equipo es especial, construido sobre la marcha y quieres que las jugadoras que ya estaban entiendan que tienen que seguir con nivel alto, y que las nuevas se pongan a ese nivel y eso cuesta”. En ese sentido, “tenemos días buenos y malos, pero la jugadora tiene que entender que el foco hay que mantenerlo, como en Italia porque no se puede jugar con diferente foco que en Venecia, te sacan los colores”, explica el preparador. En cuanto al duelo de mañana, Íñiguez vaticina que “va a ser un partido con un equipo físico, muy atlético. Juegan un baloncesto muy claro: si consiguen robar y meterte en pérdidas, te dominan. Tienen jugadoras muy versátiles, con una idea clara de entrenador. Es un partido para seguir jugando nuestro baloncesto pero, en ciertos momentos tener la cabeza fría y usar la cabeza más que el corazón”, concluye.