Tras la resaca europea y el cansancio que conlleva, ante un rival que busca eludir el descenso… Se daban muchos ingredientes para que fuera un choque complicado de digerir y así lo fue por momentos pero terminó con triunfo claro de Avenida que dominó el partido ante Leganés en casi todas sus fases, 78-61. En un choque lleno de rotaciones, la mano de Yoyo y la omnipresencia de una Maite que no entiende de no darlo todo cada día fueron la nota más destacada. 

Avenida apostaba por muchos cambios con Yoyo, Fas y el estreno de Alexis en el quinteto inicial y dejando a Bridget para descansar todo el encuentro. Y no salió nada mal el equipo charro en defensa pero, sobre todo, en ataque. Yoyo asumía el mando del ataque a base de triples, convirtiendo en el primer cuarto siete puntos. Se encontraban cómodas las azulonas que comenzaron a conceder con las rotaciones, que evidenciaban el desgaste del miércoles. Tras diez minutos, 25-14.

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Consiguió la máxima Avenida justo al comenzar el segundo cuarto, +14, y desaparecieron las ideas, la fluidez y el juego colectivo. Comenzaban a llegar las concesiones por llegar tarde, reiteramos que el cansancio influye, y demasiadas individualidades en ataque que ahora no terminaban en buen puerto. Leganés, en lo suyo, iba recortando con triples de Hermida, de los muchos que intentó, y, fundamentalme con el poderío de Pierre Louis, nada contrarrestado por las interiores azulonas. Así, poco a poco, había guerra en Würzburgal descanso, 39-31. 

El partido ya se manejaba en términos menos cómodos para un Avenida que siguió sin encontrar el ritmo ni el acierto en la reanudación. Cuando entraba la bola, despegue por encima de la decena, en el momento en que los brazos pesaban, las madrileñas hacían la goma para volver a recortar la renta y que hubiera vida en el encuentro, contagiándose el equipo charro de cierta anarquía que para nada beneficiaba los intereses locales. Diez minutos y mucho por decidir, 57-48.

Hasta que se puso serio, seguramente en los momentos más equipo de Avenida, con Maite Cazorla a los mandos. Llegaron las visitantes a ponerse a siete y dijo la canaria que se acabó la fiesta con un par de triples, su defensa habitual y un par de asistencias para que culminara Andrea. Ahora sí, renta ya superando la quincena, bordeando siempre los veinte y partido solventado para que, incluso, pudiera tener tres minutos Vera García en los instantes finales. Hoy lo más importante, sumar. El miércoles, otra ración de baloncesto en Würzburg.