Conscientes de la dificultad que entrañó el pasado curso el tener que remontar una final en la que habían comenzado perdiendo en Salamanca, el Avenida no ha querido dar opción a que la historia se repitiera en el encuentro inaugural. Un choque en el que las salmantinas llevaron el ritmo de juego durante los 40 minutos y en el que el talento de Copper decidió el encuentro a lo largo de un tercer cuarto clave para sus intereses. Este jueves, segundo asalto en Valencia (20:30h).

Saltaron a la pista dispuestas a hacerse con el primer punto de la serie final y no fallaron las jugadoras de Roberto Íñiguez en un encuentro en el que fueron capaces de marcar el ritmo de juego para no dar así opción a si rival. Un choque que colocó el 1-0 a su favor y que entregará ahora a las salmantinas la posibilidad de cerrar la serie el jueves en Valencia

Poco pudo hacer el Valencia Basket en el primer encuentro de la Final ante un Avenida que marcó el ritmo de juego desde los primeros minutos de partido y que se mostró más acertado en el tiro exterior para ir desgastando poco a poco a su rival. Así, el conjunto salmantino selló un primer punto realmente valioso de cara a la resolución de la serie.

No había comenzado nada mal el partido para un Valencia Basket que ingresó en la pista con mentalidad ganadora y dispuesto a poner su mejor versión sobre el parqué para asumir el mando de partido. Y así fue, porque durante los primeros minutos fue el conjunto taronja el que dominó el tempo de partido ante un Avenida que, pese a no estar excesivamente acertado, no concedía en defensa. Fueron esos momentos de dudas los que permitieron a las de casa dar un primer golpe a su rival con un primer triple a cargo de Silvia Domínguez antes de que las hermanas Samuelson se repartieran los dos siguientes para marcar diferencias. Las gradas apretaban y Rubén Burgos no dudaba en parar el encuentro a la búsqueda de un mayor acierto ofensivo en sus jugadoras (16-8). Un parón que aportó un paso más de lucidez ofensiva para un equipo que, sin embargo, no lograba reducir las diferencias al término del primer cuarto (20-10).

Logró mejorar ligeramente el Valencia Basket en su regreso a la pista tras el entreacto y lo hizo a través del paso al frente del equipo en defensa. Porque la zona planteada por Rubén Burgos servía para frenar el ataque salmantino aunque, sin embargo, no terminaba de desembocar en puntos taronjas en el electrónico. El encuentro se estancaba en anotación y tuvo que ser Queralt Casas quien, con buenas anticipaciones a las líneas de pase, permitiera a su equipo correr para poder reducir así las diferencias (24-17). Pese a ello, el partido no atravesaba sus mejores minutos en cuanto a juego entrando en un tramo final de la primera parte en el que la precisión iba a ser el buen más preciado. La precisión y la contención en defensa ya que los problemas con las personales comenzaban a señalar a Hof en las locales (3) y a Allen en las visitantes (2). Aunque fue la paciencia la que terminó por llevar al conjunto charro a poder mantener sus rentas antes del bocinazo que marcaba el intermedio (31-23).

Recuerda seguir la actualidad deportiva en nuestros perfiles de Facebook y Twitter

Poco cambiaron los objetivos de uno y otro equipo tras el paso por vestuarios. Pon un lado, con un Valencia Basket que trataba de hacerse fuerte en defensa para poder crecer así en ataque y, por otro, con un Perfumerías Avenida que trabajaba para poder mantener las rentas desde el rebote defensivo. Con ello, las de Roberto Íñiguez fueron capaces de contener los intentos de remontada valenciana, pero no contenta con ello, Cooper decidió poner una sexta más con la que intentar asegurar la victoria. Y de su mano llegaron las rentas máximas mediado un tercer cuarto en el que Valencia no terminaba de verlo claro pese a los intento de Salvadores para poder sumar en positivo (41-26). Tan solo los tiros libres errados y la doble técnica señalada sobre Avenida que desembocó en la expulsión de Roberto Íñiguez impidió que esas rentas pudieran ser mayores. Un momento que Raquel Carrera supo leer mejor que nadie con 5 puntos que lograban reducir ligeramente las diferencias (44-38).

Poca historia ya tuvo el encuentro durante un último periodo en el que ya todo vino de cara para los intereses de Avenida. Porque, con las gradas haciendo bueno el famoso dicho de la “sexta jugadora”, el conjunto local logró imponerse en las diferentes facetas del juego ante un Valencia Basket que poco pudo hacer ya ante el acierto de su rival. La bocina confirmaba la victoria salmantina y, con ella, el primer punto de la serie (55-44 / 1-0).