Foto: @VirPintado

Comenzar con victoria (69-58) la defensa del campeonato conseguido la pasada campaña siempre está bien. Así lo hizo Liga Femenina en un Würzburg ansioso de baloncesto venciendo a Gran Canaria, correoso y batallador hasta la extenuación, 69-58. No fue el partido más brillante ni el más bonito de ver, pero siendo el primero eso se da casi por supuesto. No faltó, eso sí, pelea, constancia y algunos destellos que sirvieron para sumar la primera de la campaña. En un día no demasiado acertado en el lanzamiento exterior, sólo Leo supo mantener el nivel de “francotiradora” para rematar con 17 puntos (4 triples).

El pabellón tenía ganas de “estreno” y eso se notaba en el ambiente, quizás de más para un joven equipo que no ha vivido, en muchas de sus jugadoras, el pabellón salmantino. Primera ausencia de la temporada, Silvia, y primer quinteto con Maite, Moriah, Andrea, Erica y Julia. Comienzo arrollador con 5-0, con Erica anotando los primeros del año desde el perímetro (preámbulo de lo que NO iba a venir), y bloqueo posterior. Avenida se encalló en esos cinco puntos más de cinco minutos incapaz de sobrepasar una colapsada defensa grancanaria que se refugiaba en su físico interior para proteger la pintura. Los triples de Holesinska, la más acertada del encuentro sumaban y sumaban y obligaban a parar el duelo para Avenida. La reacción llegó, en apenas un par de minutos, con tres robos consecutivos de Moriah, activa en defensa, que dejaban el marcador en 16-15 tras los primeros diez minutos. 

Partido con más errores que aciertos, ya saben, propio de estas fechas, que alternaba ligeros momentos de brillo con otros de mucha oscuridad. En los de brillo, Avenida presionaba, robaba y corría al contraataque. Encontraba a Julia en el interior (mientras las faltas se lo permitieron) y a Leo por fuera. Llegaban los diez de diferencia cuando apareciía la “noche”. El bloqueo por las rotaciones, con jugadoras sin apenas minutos en común que propiciaban errores en el lanzamiento y despistes en defensa para que Koné tuviera oportunidades. Cinco abiertas y a que la de Mali tratara de romper por velocidad a las interiores azulonas para volver a apretar el duelo al descanso, 33-28. 

Recuerda seguir la actualidad deportiva en nuestros perfiles de Facebook y Twitter

Tras el paso por vestuarios y las preceptivas correccciones, otro instante de lucidez, sobre todo defensiva, de Avenida ponía de nuevo los +12 en el marcador. Balones interiores y los triples de Leo, que ya en la segunda parte fue la única en encontrar la línea del 6,75 con acierto. Y otro instante de bloqueo. De ese momento de brillantez a otro 0-8 en contra para volver a dejar el duelo en un pañuelo. Las interrupciones en forma de faltas, en ocasiones con cierta disparidad de criterios en ambas zonas, no permitían coger ritmo para ninguno de los dos conjuntos. El error en el triple ante una defensa encerrada era un castigo que sabía aprovechar en la canasta rival el equipo canario para marcharse con mucha vida, 50-43, a falta de diez minutos.

Para que no corriera el choque ningún riesgo, Avenida apretó por última vez el acelerador, nunca a fondo a estas alturas, cuando restaban aún cinco minutos de encuentro. Superó la quincena de ventaja con un par de acciones para enaltecer a las masas, una combinativa rematada por Aleks y un “costa a costa” de Mo, y el partido, aunque sin correr peligro, pareció morir antes de tiempo. No dejó de intentarlo Gran Canaria al que tampoco le sobraban fuerzas en el final, dejando una muy buena imagen en su primer encuentro liguero. Cumplió Avenida, no por menos advertido lo de que esto va a ser más de esta forma que de la sencilla, y a pensar en Supercopa.