Un verbo muy castizo y castellano el de “arremangarse” que define a la perfección la labor de Avenida en el choque en Barcelona. Lejos del estilismo del pasado miércoles, como era de esperar, tocó la versión de mono de trabajo ante Barça CBS al que se derrotó 50-68, con mucho más trabajo y brega de la que podría indicar el marcador. Tocó superar un mal día en el lanzamiento, con poco acierto en tiros liberados, para apretar en defensa en los momentos clave y sacar adelante un duelo ante un rival tremendamente correoso. Y en eso de “apretar”, mención honorífica para Maite Cazorla, lo de siempre, vaya, y una tremendamente intensa Aleksa Gulbe. 

Por algo los entrenadores son entrenadores y saben de esto. Lo había advertido Pepe Vázquez horas antes, “hay que estar como toca cuando no se tiene acierto” y el presagio se cumplió de inicio. Movía bien la pelota Avenida, que había apostado por quinteto potente físicamente con Bridget al “dos”, aunque después jugaría de “tres”, “cuatro” y hasta de mesa de anotación si es preciso, Alexis al “tres” junto a Mic y Fas. En juego, salían las cosas, no en el marcador porque el aro del Juan Carlos Navarro repelía la bola como agua al aceite o viceversa. Imposible ni de cerca ni de lejos, aunque, al menos, atrás se aguantaba el tipo. Pírricos cinco puntos en cinco mintuos como presagio de lo que esperaba e igualdad supina tras el primer cuarto, 12-12, con más lanzamientos errados y pérdidas de balón que canastas. 

Vale que se sabía que podía ser duro, pero algo más se podía ver, fundamentalmente en acierto. Comenzaron a encontrar el ritmo ambos equipos, como suele suceder, en cuanto entraron los lanzamientos. El primer triple de Aleksa abría el cielo, y el marcador, para Avenida que comenzaba a tomar renta para escaparse con un +7 que obligaba a las locales a parar el juego. Su respuesta fue rápida aprovechando cierta laxitud defensiva, algo impermitible en Avenida, para volver a apretar el duelo. Al descanso, la máxima azulona no reflejaba la tremenda igualdad del partido, 27-35.

Recuerda seguir la actualidad deportiva en nuestros perfiles de Facebook y Twitter

Y se complicó. Porque las azulonas volvieron a bloquearse en ataque, esta vez sin lanzamientos tan bien seleccionados y apoyándose en un momento arbitral caótico en el que se comieron una clarísima falta a Bridget que terminó con robo, canasta y técnica a Pepe. Con esto y Anderson “on fire”, las locales le daban la vuelta al partido, 38-37. Reacción de equipo grande la de Avenida que, lejos de dejarse ir, se puso a la faena en defensa. Asistió Silvia a Julia, robó Aleksa en defensa y el parcial de 0-4 volvía a poner por delante a las azulonas. De ese nivel defensivo ya no se bajaría ninguna hasta el final y la intensidad de Aleksa y Maite, omnipresentes, reconducía la situación al 41-49 de final de tercer cuarto. 

Supo superar su peor momento el equipo salmantino, apoyado por un numeroso grupo de aficionados azulón, y supo mantener la renta en cada intentona de recuperar terreno local. Un triple sobre la bocina contra tabla de Ainhoa habría descompuesto al “más pintado” pero ahí salió a pasear la fiabilidad de Bridget para responder desde la larga distancia en el mejor momento posible. Saber administrar, algo de lo que Silvia volvió a dar una lección en los instantes finales y sentenciar para sumar un triunfo valiosísimo, de los que hacen crecer al equipo de verdad. Ahora, rumbo a Praga para una batalla tan dura como bonita de vivir este martes.