Avenida- Landes de la primera vuelta. Foto: Avenida

Dos de dos en Euroliga, dos de dos en Würzburg. El feudo salmantino volvió a vivir una gran noche de baloncesto europeo con un Avenida que se multiplicó ante sus ausencias y cansancio para doblegar, tras una gran segunda parte, al campeón de copa francés, Basket Landes, 81-57. El acierto en el triple en la primera mitad, ante la defensa cerradita gala, y la ley de las interiores en la segunda, con Julia y Fas cuajando un sensacional encuentro, sirvieron para acabar con la resistencia de Basket Landes, que aguantó hasta bien entrado el tercer parcial. (Aquí puedes ver el partido de manera íntegra).

Tenía Avenida claro el guión del encuentro, castigando en el interior, pero también Basket Landes que, desde el inicio, se cerró bajo su aro, en ocasiones, muchas, en zona, en otras colapsando su pintura. La solución llegó para Avenida desde el perímetro, cuajando un parcial perfecto de 5 de 5 en triples, con Leo especialmente inspirada. A base de triples aumentaban las charras y respondían las francesas que se llegaron a ver ocho abajo, 20-12, pero recortaron tras los diez primeros minutos de alta anotación, 25-19.

Radicalmente cambió el duelo en el momento en que a Avenida no le entraron los triples ante la zona rival. De ese 5 de 5, se pasó en el segundo parcial a un 2 de 8 que aprovechaba Basket Landes para crecer. Costaba muchísimo encontrar ritmo ante el desacierto y Magarity con lanzamientos de media y larga distancia daban la vuelta al marcador. De hecho, cuando más se habían complicado las cosas, con un 31-36 en el marcador, dos triples seguidos de Leo y Maite, mención especial para la defensa de la canaria ante Fauthoux en el duelo de bases de presente/futuro que se llevó de calle la azulona, volvían a devolver la ventaja al equipo charro antes de la canasta sobre la bocina de Magarity, 37-38.

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Un intercambio, pues, de golpes, que no terminaba de convencer a Avenida, dependiendo hasta ese momento excesivamente del acierto o desacierto. Se ajustó tras el descanso al plan de partido y lo notó el equipo, y lo gozó Würzburg. El pabellón, sí, y las interiores charras también que se fueron alternando para hincharse. Comenzaron los bailes de Fasoula bajo el aro y en el rebote a abrir brecha. Por fin superaba Avenida los diez de ventaja cuando Roumy encontraba el acierto exterior. Tras treinta minutos, 60-49.

El partido estaba “maduro” pro aún debía caer del árbol, y el golpe decisivo llegó de la mano de Julia que suplió los momentos de brillantez con más brillantez y poderío bajo el aro. Entre eso y que ahora entraban los triples de Aleks (otro doble doble en dos partidos) y de Maite, el choque quedaba visto para sentencia con la mitad del cuarto por jugar y la renta ya rondando los veinte puntos. Momentos para tratar de rotar, en la medida de lo posible ante las bajas. Una victoria, segunda, para seguir afianzando una moral que, en estos instantes, deberá suplir a lo físico.