Los minutos acumulados, las bajas y las molestias, la fatiga y un Super Amara Bera Bera superlativo han roto el sueño del Aula Valladolid de alzar la Copa de la Reina (32-24). Las jugadoras blanquiazules se dejaron el cuerpo y el alma, cada gramo de la fuerza que les quedaba en la pista de Illumbe, pero fue insuficiente. Al final se impuso la razón para que las vallisoletanas se quedaran, de nuevo, con el corazón. 

La gran final empezó con los dos equipos tanteándose, buscando los seis metros para hacer daño con sus pivotes y dar opciones a su primera línea. Y en ese juego entró mejor el Super Amara Bera Bera, que con una mayor contundencia en ataque consiguió abrir la primera brecha del partido (6-3, min. 7:20). Las vallisoletanas aguantaban el envite de las locales, arropadas por su público, con una defensa en la que se peleaba cada balón. Pero las penetraciones de Emma Boada y Esther Arrojería y la contundencia ofensiva del Bera Bera mantenían la distancia en el marcador. 

Pero el Aula Valladolid no había llegado hasta la gran final para dejar que se le escapara tan rápido. Las grandes intervenciones de Carmen Sanz, la seguridad de Amaia G. de Garibay en las definición y el empuje de María O’Mullony llevó a las blanquiazules a empatar el partido (12-12, min. 21).

Volvió a acelerar el Bera Bera, consciente de que el cansancio, con la baja de Jimena y los problemas en el gemelo de Elba, iba a pasar mucha más factura al Aula. Y su idea era golpear una y otra vez, sin respiro. Así volvieron a lanzarse en el marcador y obligaron a Miguel Ángel Peñas a pedir un tiempo muerto (18-14, min. 27). Pero las locales estaban en su punto dulce y alcanzaron su máxima ventaja justo ates del descanso (20-15). Y con esos cinco goles de distancia en el marcador se llegó al descanso. 

Y el paso de los minutos en la segunda mitad solo iba a poner de manifiesto que los minutos acumulados por el Aula Valladolid en esta Copa de la Reina eran demasiados. El esfuerzo para llegar hasta esta ansiada final lastraba las piernas de las blanquiazules, que ya solo podían tirar de corazón para seguir en la pista. La ventaja del Bera Bera fue aumentando hasta llegar al definitivo 32-24.

Ahora las de Miguel Ángel Peñas piensan ya en recuperarse para afrontar el partido de este sábado ante el KH-7 Granollers, en lo que será la vuelta de la primera eliminatoria por conseguir el quinto puesto.