Foto: Aula

Al Aula Valladolid no le había tocado sufrir en la Liga Guerreras. Las vallisoletanas habían conseguido sus cuatro triunfos desde la tranquilidad y este pasado sábado han conseguido una gran victoria marcada por el trabajo y el sufrimiento (31-29) ante un Atlético Guardés muy correoso. Una gran defensa, apoyada por Carmen Sanz en la portería, y una aportación ofensiva coral permitieron a las blanquiazules seguir invictas. Y líderes.

Los primeros minutos estuvieron marcados por las imprecisiones, con demasiadas pérdidas por uno y otro lado. A las vallisoletanas les costaba leer la defensa del Atlético Guardés, bien plantada en un 6:0 que dejaba pocas opciones a la primera línea blanquiazul. En el otro lado, la conexión con el pivote le daba aire al ataque gallego para llegar a los dos diez primeros minutos con el marcador igualado y un partido trepidante (6-6). 

El partido combinaba grandes momentos, con dos equipos jugando a un gran nivel, con errores en el pase y en el lanzamiento provocados por dos defensas que fueron creciendo con el paso de los minutos. En el ecuador de la primera mitad, el marcador seguía muy ajustado (8-7, min. 15). Las vallisoletanas trataban de correr, pero el repliegue defensivo del Atlético Guardés no se lo permitía. Así que el equipo dirigido hoy por Sergio Escudero tuvo que buscar otras alternativas para su juego ofensivo. 

Y las fue encontrando desde la defensa y la portería, defendida por Carmen Sanz. El equipo blanquizal pudo frenar al Guardés para ponerse dos arriba a falta de nieve minutos para el final de la primera parte (10-8, min. 21). 

Parecía que el Aula Valladolid estaba en ese momento dulce para abrir el marcador, pero dos exclusiones en menos de un minuto, Lorena Téllez y Lydia Blanco, obligaron a las vallisoletanas a jugar con una doble inferioridad que se saldó con un 0-2 que permitió al Atlético Guardés empatar el partido (11-11, min. 28). Esa doble exclusión había cambiado la tendencia del partido y por primera vez, el Aula se iba al descanso por detrás en el marcador (12-13).

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Y, nada más volver del vestuario, las vallisoletanas se vieron dos goles por detrás en el marcador (12-14, min.31). En esos momentos delicados apareció María O’Mullony para mantener al equipo en inferioridad por la exclusión de (17-17, min. 36). Pero las vallisoletanas seguían incómodas en un partido trabado, en el que no conseguían correr ni imponer su ritmo rápido. 

Y con el empate (19-19) llegó la segunda exclusión de Sandra Radovic y la posibilidad de que el equipo vallisoletano volviera a coger el timón del partido. Pero dos perdidas y una buena gestión del tiempo del Atlético Guardés mantuvieron el empate (20-20, min.41). 

Pero, con la igualdad ya en la pista, llegó un momento clave del partido. Dos buenas defensas y los goles de Elba Álvarez y Marcela Arounian pusieron dos goles por delante a las locales (22-20) y provocaron las protestas desde el banquillo visitante. Los árbitros descalificaron a Cristina Cabezas y esa nueva superioridad permitió que el Valladolid se encontrara a sí mismo y colocara la máxima renta en el marcador gracias a un gol de Irene Botella en segunda oleada (25-21).

El Atlético Guardés no se rindió a pesar de la diferencia en el marcador y logró entra en los dos últimos minutos solo dos goles abajo (30-28), pero un gol de Jimena Laguna puso el punto y final al encuentro con menos de un minuto por jugar (31-28).