Sergio Asenjo alcanzó este pasado viernes la redonda y muy meritoria cifra de 300 partidos jugados en Primera División, lo que convierte al portero palentino en uno de los jugadores en activo con más bagaje en la categoría. De todos ellos, 49 han sido defendiendo el blanco y el violeta a lo largo de dos etapas, la actual y la que le sirvió como consolidación en la élite, entre 2007 y 2009, tras formarse en la cantera pucelana.

Fue en Sevilla, en el Sánchez-Pizjuán, en el marco de la segunda jornada de LaLiga Santander 22-23, donde el portero ha completado su partido 300. Una efeméride amarga por la acción que supuso el empate de los locales, pero que no empaña el camino de uno de los arqueros en activo con más trayectoria en el máximo escalón nacional.

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El guardameta, que hace dos meses cumplió los 33 años, debutó en lo más alto del fútbol español a la edad de 18 cuando, a mitad de la temporada 2007-08, bajo las órdenes de Mendilibar, accedió a la titularidad del primer equipo y ya no la soltó. Una lesión le impidió jugarlo todo el curso siguiente en el que acumuló 23 choques más en Primera, también en Zorrilla.

Con el Atlético de Madrid el portero sumó otros 18 encuentros en tres temporadas, más los cinco en Málaga en una cesión de medio año. Y fue en Villarreal donde el portero disparó esta mágica cifra ya que a lo largo de siete temporada fue titular en LaLiga, con excepción de las lesiones sufridas. 

Ahora, de vuelta a su casa, Asenjo ha podido redondear ese número y seguir escribiendo su nombre entre las leyendas de la competición española. 300 partidos, más de 26.700 minutos de juego y 16 temporadas en la élite que le acreditan como jugador destacado más allá de un palmarés que incluye títulos europeos, nacionales y convocatorias con la Selección absoluta.