Foto: Martín Seras

En el Estadio Ciutat de Valencia, poblado por más de 12.000 apasionados seguidores, el Aparejadores de Burgos, hizo historia al alzarse con su primera Copa del Rey en una emocionante final (19-20). La edición número 91 de este torneo, coronó a un nuevo campeón que superó al VRAC, el cual había sido el claro dominador del torneo durante la última década.

El partido comenzó con el equipo Aparejos mostrando un claro dominio en la posesión y territorio. Apenas dos minutos después del inicio, los vallisoletanos tuvieron la primera oportunidad de sumar puntos con dos penales consecutivos, pero la patada de Carrió falló. Sin embargo, poco después, una jugada magistral de Arnau Andrés y Martiniano Cian permitió al equipo anotar su primer try, convertido por Baltazar Taibo.

A pesar de la persistente presión de los burgaleses, el VRAC logró mantenerse en el juego y sumó puntos con los tiros a gol de Carrió. Ambos equipos lucharon ferozmente en la primera mitad, con defensas sólidas que impidieron más anotaciones.

La segunda mitad comenzó con otro golpe de penal a favor de los burgaleses, esta vez convertido por Carrió. La tensión aumentó a medida que el tiempo transcurría, hasta que una brillante jugada de Pablo Miejimolle y Álex Alonso permitió al VRAC ampliar su ventaja con un try de Arthur Lennon.

A mitad de la segunda mitad, el capitán del VRACKalokalo Gavidi, recibió una tarjeta amarilla por indisciplina, lo que permitió al equipo burgalés anotar su primer try a través de un poderoso maul. Con el VRAC reducido a 13 jugadores debido a las tarjetas amarillas, los burgaleses aprovecharon la oportunidad para tomar la delantera en el marcador.

Los últimos minutos del partido fueron de gran emoción, con ambos equipos luchando hasta el último segundo. Finalmente, el silbato del árbitro marcó el fin del partido, con el Aparejadores Burgos proclamándose campeón de la Copa del Rey por primera vez en su historia