Real Valladolid no tiene competición este fin de semana. Pese a ello, el equipo sigue trabajando con vistas a la cita del sábado 22 (16.00 horas) en La Romareda frente al Real Zaragoza. “Soy de los que les gusta jugar todos los días. Lo que más hace feliz a un futbolista es jugar cada fin de semana. Nos puede venir bien este parón para recargar pilas y mejorar detalles”, expresó este jueves en rueda de prensa Álvaro Aguado.

El centrocampista también fue preguntado por el balance del Pucela hasta el momento, el cual calificó como “positivo”. “El equipo ha ido de menos a más y esperamos que sigamos en esta línea ascendente y nos mantengamos en los puestos de arriba de la clasificación”, dijo. Sobre esa evolución también hablo, ya que comentó que al principio les costó “coger la idea del entrenador”. “Psicológicamente estamos muy fuertes”, apuntó.

Respecto a los resultados cortos de las últimas jornadas, Aguado reconoció que “lo más importante del fútbol son los goles”: “El día que vengamos un domingo y metamos cinco o seis no será una sorpresa para ninguno. Vemos que llegamos mucho y producimos demasiado poco”.

Recuerda seguir la actualidad deportiva en nuestros perfiles de Facebook y Twitter

Por otro lado, también destacó que tienen “un equipo bastante amplio, con muchísima calidad en todos los puestos”. El jienense viene compartiendo el centro del campo con Roque Mesa, de quien resaltó su labor: “Jugar con alguien como Roque… No le voy a descubrir. Es un orgullo y una facilidad entrenar con él todos los días. Me transmite mucha seguridad y hace que fluya mucho más”.

Así, Aguado ha pasado a ser una pieza clave en la medular para Pacheta, a quien agradeció la “confianza” y que le tratara “como uno más” para hacerle “partícipe del equipo”. Por ello, ahora tiene claro su objetivo: “Intentar responder en el campo toda la confianza transmitida por el míster”.

El próximo paso espera darlo contra el Real Zaragoza. “Es un partido de los que nos gustan contra un gran equipo en un estadio que estará casi lleno”, concluyó.