La RFEBM y los clubes de la Liga Guerreras Iberdrola mantuvieron una videoconferencia en la tarde del jueves para alcanzar un acuerdo.

La crisis sanitaria provocada por el COVID-19 ha paralizado el mundo, y con ello toda las competiciones deportivas a nivel mundial. La Liga Guerreras Iberdrola y los clubes que la forman alcanzaron ayer jueves un acuerdo con la Real Federación Española de Balonmano, en el que, se reanudará la competición si las autoridades lo permiten y no se alargará, en ningún caso, más allá del 30 de junio.

La RFEBM anunciaba en un comunicado recogido por EFE que “lo ideal es poder terminar la competición, siempre y cuando haya garantías plenas sobre la salud de las deportistas, integrantes de clubes, árbitros, delegados, así como todos los agentes que formen parte de la organización de la competición”.

De igual forma, destaca también que habrá ascensos y descensos “sea cual fuera el escenario final”. Este planteamiento no convence a varias entidades. Guardés se desmarca del comunicado de la RFEBM y Porriño ha anunciado en redes sociales que irá a la justicia si le descienden sin acabar la competición, y amenaza con parar la liga si se produce este hecho.