Ademar cae eliminado en cuartos de final a manos del Frigoríficos Morrazo. Foto:@RFEBalonmano

No llegaba a la Copa del Rey el Ademar en un mal momento de juego y resultados. Tras una destrosa primera vuelta en Liga Asobal, los leoneses habían enderezado el rumbo, sim embargo el Gangas, en este curso parece no tener techo, Ademar cae en cuartos de final a manos del Frigoríficos Morrazo (33-32).

Frigoríficos Morrazo avanza a las semifinales de la XLVII Copa del Rey de balonmano (33:32, 14:17 en el descanso) que se está celebrando en Antequera, en la eliminatoria de cuartos de final. 

Gangas hacía acto de presencia en territorio andaluz como un equipo muy hecho, y eso es algo que se sentía en el respeto con que Ademar afrontaría los primeros compases del choque; minutos de tanteo sin un claro dominador. 

Semedo asumía el liderazgo ofensivo en el conjunto ademarista, del mismo modo que Dani Fernández aparecía de forma recurrente en el extremo gallego para ver portería. El intercambio de golpes se sucedía hasta el 20′, momento en el que el equipo de Manolo Cadenas abría brecha hasta los 4 tantos (10:14) de diferencia. 

La dupla de Hispanos internacionales formada por Dani Fernández y David Iglesias permitía al equipo de Moyano frenar el avance ademarista en los estertores de la primera parte, para así abandonar la pista en el intermedio con 14:17 en el luminoso. 

Recuerda seguir la actualidad deportiva en nuestros perfiles de Facebook y Twitter

El colchón se mantenía estable en los primeros compases del segundo acto, con un Guilherme Borges muy activo en el ataque del equipo de Cadenas. El choque, sin embargo, empezaría a adoptar otra trayectoria a partir del 40′, dado que la mayor intensidad de los gallegos hacía despertar a su nutrida hinchada en las gradas de Antequera. 

Alentado por su público precisamente, el conjunto de Cangas de Morrazo reducía poco a poco la diferencia hasta finalmente empatar a 7 minutos del final por medio de Dani Fernández. Moyano se dirigía a los suyos en el banquillo para terminar de motivar a una plantilla que está completando una campaña excelente, y que en los minutos finales se imponía a un Ademar desfondado.